¿Por qué los huevos están a temperatura ambiente en el supermercado, pero en casa los guardamos en la nevera?

Los cambios bruscos de temperatura pueden dañar la cutícula que protege el huevo de la cáscara o generar condensaciones. Eso es precisamente lo que se trata de evitar.

Los huevos los compramos a temperatura ambiente en la tienda y nada más llegar a casa los metemos a la nevera, ¿por qué?
Los huevos los compramos a temperatura ambiente en la tienda y nada más llegar a casa los metemos a la nevera, ¿por qué?
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Los huevos los compramos a temperatura ambiente en la tienda y nada más llegar a casa los metemos a la nevera, ¿por qué?

Sin duda, los huevos de gallina son un alimento muy completo y digestivo. Por algo en España están en la base de cualquier despensa. Karlos Arguiñano presume de comerse 6 o 7 al día. Los huevos son así un ingrediente básico en la alimentación y en la cocina. Son una gran fuente de proteínas de fácil absorción y contienen también vitaminas, minerales, grasas saludables y antioxidantes. Algunos de los nutrientes esenciales que nos proporcionan son el selenio y las vitaminas B12 y A.

Los huevos frescos, dice la normativa de la Unión Europea, son aquellos que están destinados a un consumo en un plazo de 28 días desde la puesta de la gallina. La denominación huevos 'extra frescos' limita este plazo a tan solo nueve días. Si nos manejamos dentro de esos límites podemos estar seguros y tranquilos.

Evita que los huevos sufran cambios bruscos de temperatura

La razón por la que los huevos no están refrigerados en el supermercado.
Huevos no refrigerados, en los estantes de una tienda.
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Además de su correcta conservación, también debemos tener en cuenta su temperatura, o sea, la temperatura a la que los guardamos. A todos nos ha asaltado la duda en alguna ocasión: ¿por qué los huevos están a temperatura ambiente en el supermercado, pero en casa los guardamos en la nevera? La idea es evitar los cambios bruscos de temperatura. En casa hacemos bien en conservarlos en la nevera porque se aconseja que estén entre 1 y 10°C, y con una humedad no sea superior al 80%. De ese modo estarán en perfecto estado.

Pero volvamos a las tiendas. El huevero (ya apenas quedan hueverías, pero las hubo y sí, eran establecimientos que sólo vendían huevos) en su local o los supermercados tienen los huevos a temperatura ambiente y no refrigerados. ¿Se equivocan al hacerlo?

Peligros de los cambios de temperatura

Como decíamos antes, la razón está en que de lo que se trata es de que los huevos no sufran cambios bruscos de temperatura. Si eso ocurre, podría dañarse la cutícula que protege el huevo de la cáscara (la variación de grados, la contraería y dilataría). Es importante porque esta última, la cáscara, puede contener salmonela.

Esos cambios bruscos de temperatura pueden provocar otro efecto indeseado. Se trata de condensaciones de agua en la superficie del huevo, lo que puede dar lugar a microorganismos que podrían llegar al interior.

Para evitar todo ello, cuando compramos huevos están a temperatura ambiente. Si estuvieran refrigerados tendrían que pasar un buen rato hasta llegar a nuestra despensa y volver a estar a entre 1 y 10°C, es decir, sufrirían un cambio brusco de temperatura, que es lo que no queremos que pase.

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