Valerón
Juan Carlos Valerón en una imagen de archivo. (Efe) Kote Rodrigo

Juan Carlos Valerón, centrocampista del Deportivo, está con una moral a prueba de bombas tras el susto que se llevó en el primer entrenamiento de la semana, donde un mal giro en la rodilla le recordó lo mal que se pasa lesionado.

"En un proceso en el que hay una rodilla dos veces operada del cruzado existe un riesgo de que pueda volver a pasar. Estamos en un tramo de la recuperación en que el riesgo es más alto y estamos contentos de que la rodilla aguante estos pequeños inconvenientes y estoy más tranquilo, más confiado y con más fuerza que nunca", dijo el futbolista canario.

"Al final, gracias a Dios, todo se quedó en el susto y hoy ya estoy más tranquilo", agregó el media punta, que viajó en la tarde de ayer a Madrid para que el doctor Guillén, el mismo que le operó tras las lesiones del 22 de enero y 28 de julio de 2006, evaluará su situación.

La rodilla se me fue un poco y se actuó con mucha coherencia, por eso fuimos a Madrid



Valerón justificó la rapidez con la que se tomó la decisión de que Guillén analizara sus molestias en la rodilla izquierda, ya que las primeras pruebas médicas a las que fue sometido dejaban dudas del alcance de su mal giro en el entrenamiento.

"En el entrenamiento tuve un movimiento en el que hubo una sensación de inestabilidad, la rodilla se me fue un poco, y después de eso y de que las primeras pruebas no eran muy claras se actuó con mucha coherencia y por eso fuimos a Madrid", apuntó.