Mbappé y Dembéle
Mbappé y Dembéle celebran un gol con la selección de Francia. EFE

Benzema, Martial, Kondogbia, Rabiot, Payet o Lacazette son solo algunos de los nombres que se han quedado fuera de la lista de Didier Deschamps, y no hacen más que evidenciar el enorme, impresionante, nivel de los jugadores de la selección de Francia.

Al hablar de Francia lo hacemos de una de las grandes favoritas a levantar la Copa del Mundo, una generación cada vez más consolidada que ya se quedó a las puertas en la pasada Eurocopa, cuando perdió la final ante Portugal.

Les bleus lo tienen todo. Su gran referencia es Antoine Griezmann, consolidado ya como uno de los grandes jugadores del mundo, y junto a él debe dar un paso adelante un Paul Pogba que sigue sin convertirse en la estrella que el United espera. Los jóvenes Mbappé y Dembélé, la fortaleza de Kanté y Matuidi y una defensa joven pero con experiencia con Varane, Umtiti y Lucas Hernández completan un equipo que asusta.

Eso sí, pese a esos nombres, a Francia aún le falta algo por pulir: convertirse en un equipo, poner las individualidades al servicio del grupo. Ese es el reto del discutido Deschamps.

La estrella: Antoine Griezmann

Ni la incertidumbre sobre su futuro ha evitado que haga una gran temporada con una final apoteósica para darle al Atlético la Europa League. No debe dudarlo, es el líder de una selección gala de lujo y como tal debe ejercer.