Santiago Arias, Davinson Sánchez, James Rodríguez y Johan Mojica
Los jugadores de la selección colombiana de fútbol (i-d) Santiago Arias, Davinson Sánchez, James Rodríguez y Johan Mojica. EFE

En el pasado Mundial, probablemente el proyecto de Pékerman al frente de la selección colombiana alcanzó su punto álgido. El cuadro cafetero quedó apeado en los cuartos de final ante Brasil, la anfitriona, y quedó claro que James Rodríguez se trataba de uno de los grandes futbolistas del momento, lo que incluso le valió para fichar por el Real Madrid, donde estuvo a gran nivel durante varias temporadas.

Es cierto que en este momento, el equipo colombiano no está a ese mismo nivel, y que las dudas durante toda la fase de clasificación han estado presentes, hasta el punto de que se ha puesto en entredicho la continuidad del técnico argentino. De hecho, Colombia consiguió billete para Rusia en el último encuentro de la fase clasficatoria, quedando en cuarto lugar pero a sólo un punto de Chile, sexto clasificado y que finalmente no estará en el Mundial.

El principal problema de Colombia puede estar en el centro de la defensa y también en el rol de mediocentro puro, donde el equipo quizás echa en falta a un jugador con un poco más de capacidad organizativa. Es un problema que no tiene en la siguiente línea, donde jugadores como el propio James Rodríguez o Juan Fernando Quintero, que tras un paso fracasado por Europa ha conseguido encontrar estabilidad en River Plate.

Aunque sin duda la gran esperanza de este equipo colombiano está en su línea de ataque, donde tiene jugadores de distinto perfil y capacidad para adaptarse a diferentes contextos. Por supuesto, Radamel Falcao y Carlos Bacca serán los encargados de terminar las jugadas, pero Pékerman cuenta en plantilla con otros jugadores capaces de acelerar y hacer daño en otro tipo de situaciones, caso de Muriel o de José Izquierdo, una de las grandes revelaciones de la Premier League en la presente temporada.

La estrella: James Rodríguez

Líder espiritual y táctico de la selección colombiana. Después de haber perdido protagonismo en el Real Madrid, ha conseguido nuevamente ser la guía en un club de primer nivel europeo como el Bayern, y a pesar de que el conjunto bávaro sólo haya sido capaz de ganar la Bundesliga, su temporada ha sido de un nivel notable. En su selección, James encuentra su lugar ideal: es el futbolista que guía al equipo tanto en lo anímico como en lo puramente futbolístico, y las esperanzas de avanzar del equipo sudamericano pasan sin duda por sus botas.