Higuaín y Cristiano Ronaldo
Cristiano e Higuaín se abrazan tras uno de los gales del sábado en Málaga. Jorge Zapata / EFE

Es una simple cuestión de inteligencia, de simbiosis. Una relación entre dos organismos de la que ambos resultan beneficiados. La ciencia acude rauda para catalogar la conexión Cristiano Ronaldo-Gonzalo Higuaín, esencial en la metamorfosis del Real Madrid, cada vez más parecido al modelo del escaparate.

El Madrid afronta el martes su mayor reto en lo que va de temporadaLleva el río agua que suena. Más allá del límite verde, Cristiano y Gonzalo son conocidos, compañeros y residentes en Madrid. No hay mucho más donde rascar en su relación, deteriorada a raíz de la pasada eliminación europea ante el Lyon, pero a quién le importa dirigiendo la vista al campo, donde ejercen como la mejor pareja atacante del campeonato, con nueve goles en el zurrón común liguero (diez en caso de añadirse el de CR en Anoeta que desvió la chepa de Pepe). Sólo el dúo amarillo del Villarreal Nilmar-Rossi iguala sus cifras, a la espera del partido de este lunes. Lejos quedan sociedades de reconocido prestigio como Messi-Villa (5 goles) o Forlán-Agüero (3).

Tampoco hay mucho tiempo para admirarse en el espejo, pues el Madrid afronta el martes su mayor cima en lo que va de temporada. Llega un Milán en forma, con Ibrahimovic, Pato, Ronaldinho y Robinho, dispuestos todos a repetir su hazaña del curso pasado. Para semejante empresa, Mourinho recupera para el once inicial, o eso espera, a Sergio Ramos, ausente en Málaga. El equipo se entrenará esta tarde, una hora después de la rueda de prensa del técnico portugués. No queda claro si la noticia estará en un sitio u otro.

"Será un honor recoger el premio"

Ya es habitual, y más esta temporada, que el Real Madrid genere el mismo volumen de noticias deportivas y extradeportivas. La última de este tipo tuvo lugar este fin de semana, cuando Florentino Pérez tuvo que reunirse con Mourinho para enmendarle la plana: Iker Casillas estará finalmente el viernes para recoger el Premio Príncipe de Asturias del Deporte. Eso sí, volverá ipso facto y vía jet privado. Rectificar es de sabios, terminaría diciendo Mourinho, inflexible el viernes sobre el asunto.