Robinho y Diarra podrán jugar
La fiesta del Real Madrid en caso de que al final termine ganando la Liga comenzaría en el propio Santiago Bernabéu.
La FIFA, el máximo organismo del fútbol mundial, dio ayer la razón al Real Madrid en el contencioso que había mantenido en los últimos días con la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) para que Robinho pudiera jugar la última y decisiva jornada de Liga ante el Mallorca y no se marchara a preparar la Copa América.

El conjunto blanco, que si gana el próximo domingo en el Bernabéu se convertiría en el nuevo campeón de Liga, solicitó el pasado martes a la entidad brasileña permiso para que Robinho jugase ante el Mallorca, petición que la CBF rechazó de plano. Ayer, fecha límite para su incorporación, Robinho se entrenó con normalidad con el Madrid, por lo que la CBF denunció al  Madrid ante la FIFA, que, finalmente, falló en favor de los blancos. También jugará Diarra, solicitado por la selección de Malí para medirse a Sierra Leona, pero que tiene permiso para acabar la Liga.

Reunión Capello-Calderón Mientras, el entrenador del Real Madrid, Fabio Capello, y su presidente, Ramón Calderón, se reunieron ayer en el Santiago Bernabéu por espacio de una hora. «Ambos estuvieron totalmente de acuerdo en posponer cualquier otro tipo de asunto hasta la conclusión del Campeonato», reza un comunicado de prensa emitido por club.

Así, el futuro del italiano no se desvelará hasta el regreso del amistoso que el Madrid jugará en Israel la próxima semana. Por otra parte, Salgado se perfila como titular en el lateral derecho ante el Mallorca, en sustitución de Torres, con una microrrotura fibrilar

«No quería irme del Madrid»

El lateral izquierdo del Real Madrid Roberto Carlos, que jugará en el Fenerbahce turco las próximas tres temporadas, reconoció ayer que, tras once años en el club, «no quería irme, pero no hemos llegado a un acuerdo y ya está». «Soy madridista y nunca me veía fuera», añadió Roberto Carlos, que abandonó la sala de prensa con una sonora ovación.

Asi lo celebrarán

El Real Madrid...

en Cibeles. La fiesta del Real Madrid en caso de que al final termine ganando la Liga comenzaría en el propio Santiago Bernabéu, con la vuelta del honor al campo. Poco después, la plantilla viajaría hasta el centro de todos los festejos, la Cibeles, donde ya se calcula la presencia de miles de aficionados. Aún no es seguro que los jugadores puedan subir hasta la diosa, por lo que todo hace pensar que sólo el capitán, Raúl, podrá ponerle la bandera.

El lunes tocaría visita insitucional al Ayuntamiento y la Comunidad.

El Barça...

No será en Canaletas. A diferencia de otros años,     en los que la fuente de
Canaletas sufrió graves desperfectos por los vándalos, para la posible consecución del título se ha habilitado un gran espacio en la plaza de Catalunya, donde todos los aficionados festejarían el alirón. Posiblemente, aunque no está confirmado todavía, durante el lunes los jugadores visitarían las distintas insituciones, ofreciendo su título a las autoridades y, claro está, a su afición. Hasta el domingo por la noche, el plan no estará cerrado.

El Sevilla... quizá por el río y las calles de la ciudad.

Fuentes del club sevillista aseguraron ayer a 20 minutos que la entidad «no había previsto nada aún» en caso de que el Sevilla ganase la Liga el próximo domingo. «Tampoco habíamos preparado nada de antemano para la final de la de la UEFA, y salió todo bien. En estos casos, los dispositivos policiales se organizan con gran rapidez», dice un empleado del club. De todas formas, es previsible que la plantilla recorra las calles de la ciudad en autobús o, como sucedió en la UEFA, pasee por el río Guadalquivir a bordo de un catamarán.

Ellos pitan

Nàstic-Barcelona: Undiano Mallenco (Navarra). Es uno de los árbitros españoles mejor considerados por la UEFA, aunque en el último clásico Barça-Madrid perdonó la expulsión a Sergio Ramos.

Real Madrid-Mallorca: Muñiz Fernández (Asturias). Colegiado internacional. Uno de los más tarjeteros de la Liga.

Sevilla-Villarreal: Pérez Burrull (Cántabria). Expulsó al sevillista Luis Fabiano por llamar «hijo de puta» a uno de sus asistentes en un duelo contra el Madrid.

Recreativo-Zaragoza: Pérez Lasa (País Vasco).

Osasuna-Atlético: M. Cantalejo (Andalucía).

Celta-Getafe: Mejuto González (Asturias).

Racing-Betis: Megía Dávila (Madrid).

Valencia-Real Sociedad: T. Vitienes (Cantabria).

Athletic-Levante: Velasco Carballo (Madrid).

Espanyol-Deportivo: Rubinos Pérez (Madrid).