El piloto Rober Wickens y su prometida
El piloto se sostiene sobre sus piernas junto a su prometida, Karli Woods. Twitter @robertwickens

El piloto Robert Wickens ha emocionado al mundo seis meses después de sufrir un grave accidente. El percance se produjo el pasado 20 de agosto en la prueba de Pocono de la Indy Car, cuando el coche del canadiense rozó con la rueda de otro rival. Tras perder el control, el vehículo salió despedido por encima del otro coche y sufrió un brutal impacto frente a las protecciones.

El accidente provocó una fractura de la columna vertebral y una lesión en la médula espinal, además de otras fracturas en el cuello, ambas manos, tibia y peroné de las dos piernas, un codo, un antebrazo, varias costillas…

No obstante, más allá de su deseo de volver a competir, Wickens cuenta con otro motivo para recuperarse cuanto antes, como él mismo ha desvelado. Y es por ello que solo seis meses después del accidente ha mostrado su último gran paso.

La cuestión es que el piloto pasará por el altar en septiembre y quiso sorprender a su prometida poniéndose en pie ante ella por primera vez desde el accidente: "Ayer se cumplieron seis meses de mi accidente. ¡Sabía que podría hacer esto por una semana o así, pero quería sorprender a Karli Woods! Una de mis metas para esta recuperación es bailar en nuestra boda en septiembre. Esto ha sido un impulso enorme para mi confianza y para poder convertir mi objetivo en realidad".

Una historia de superación

El canadiense se ha mostrado muy activo en sus redes sociales desde que sufriera el accidente, colgando vídeos e imágenes que ilustraban cómo ha sido este duro proceso.

Menos de un mes después del fatídico día publicó un vídeo, aún postrado en la cama del hospital, en el que agradecía los mensajes de apoyo y la positividad que había recibido. En las imágenes aseguraba que iba "a trabajar tan duro como fuera posible para volver a competir en una carrera lo antes posible" y reconocía que sabía lo que le deparaba el futuro porque "me espera un camino muy largo".

Desde aquel día comenzó a difundir sus progresos en la rehabilitación. Comenzó trabajando la movilidad de sus piernas desde la propia silla de ruedas, aún con las secuelas de la operación bien visibles y luciendo un collarín.

Wickens nunca perdió el sentido del humor, como se pudo ver en un tuit subido por su prometida a principios de octubre o en un vídeo que el piloto subió mientras se divertía con un amigo unos días después. También quedó reflejado en Navidades, tras enganchar un pequeño pino a su silla de ruedas. "Creo que es hora de difundir el espíritu navideño", afirmaba en su publicación.

El camino hasta sostenerse por sí mismo ha sido larguísimo. Dos meses después del accidente Wickens reconocía que "mi cuerpo se está volviendo más fuerte cada día, solo he publiado vídeos de pequeños movimientos de mis piernas, pero la realidad es que estoy muy lejos de caminar por mi cuenta. Nunca he trabajado más para nada en mi vida", comentaba tras subir un vídeo que mostraba la dureza de la rehabilitación.

Con mucho trabajo siguió avanzando, aunque los progresos se notaban poco a poco. No fue hasta cinco meses después del accidente cuando Wickens logró dar tres pasos seguidos con la ayuda de un exoesqueleto.

La recuperación del piloto continúa con diferentes ejercicios que le obligan a sostenerse sobre sus piernas. Aún le queda mucho camino que recorrer, pero su capacidad y motivación han demostrado que tarde o temprano logrará su objetivo de volver a la alta competición.