El base del Minnesota Timberwolves Ricky Rubio ha confirmado que disputará con la selección española el próximo Eurobasket, que se celebrará del 4 al 22 de septiembre en Eslovenia.

"Le dije a Juan (Juan Antonio Orenga, nuevo seleccionador del equipo español) que, si no tenía ningún problema con la rodilla, mi 'sí' a jugar el Eurobasket sería del cien por cien. Y me encuentro bien, así que si me llama, ahí estaré", ha adelantado.

Rubio ha presentado hoy en Barcelona la quinta edición del campus de verano que lleva su nombre. Hace un año, por estas mismas fechas, hacía lo mismo, aunque convaleciente de una grave lesión en la rodilla izquierda que le impidió disputar los Juegos Olímpicos de Londres.

Quiero trabajar más físicamente para llegar a final de temporada más fresco y también mejorar el tiro

Un año después, la lesión parece totalmente olvidada: "Es para estar contento, porque no sabía a qué nivel podría volver. El primer mes de competición lo pase bastante mal, me molestaba la rodilla y no me sentía yo. Pero después de esto creo que jugué 52 partidos seguidos sin dolor. Ese era un objetivo y lo he cumplido".

Menos en el salto -"nunca he saltado mucho, pero aún no salto como lo hacía antes", ha reconocido-, el resto de su juego, "como la velocidad o el desplazamiento defensivo", vuelve a estar al mismo nivel que antes de la lesión.

El haber sido el segundo jugador con más recuperaciones esta temporada en la NBA le sirve además de "motivación extra" para afrontar la próxima campaña en la que quiere dar "un salto de calidad" en su juego.

"Quiero trabajar más físicamente para llegar a final de temporada más fresco y también mejorar el tiro, no tanto los porcentajes sino más en la selección", ha apuntado Ricky, quien asegura, a sus 22 años, que "aún queda mucho del niño que debutó con la 'Penya' con catorce", sobre todo, porque sigue jugando "con la misma ilusión" que entonces.

El objetivo de ese "niño" para la próxima temporada es poder clasificarse con los Timberwolves para los 'playoff'. Esta campaña, las lesiones, especialmente las del ala-pívot Kevin Love, han frustrado esta posibilidad.