Del Bosque, el Rey y Casillas
El portero y capitán de la selección española de fútbol, Iker Casillas (d) muestra el trofeo de Campeones del Mundo al Rey Juan Carlos, en presencia del entrenador Vicente del Bosque (i). EFE

La Familia Real, encabezada por el Rey, y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se rindió este lunes a la selección española de fútbol, destacando que su trabajo de equipo proyecta la mejor imagen de España hacia el exterior.

El Palacio Real y el complejo de La Moncloa se vistieron de rojo para recibir a los campeones del mundo antes de que éstos comenzaran su paseo triunfal por las calles de Madrid liderados por el seleccionador, Vicente del Bosque, y el capitán, Iker Casillas.

La expedición, que aterrizó en Barajas a las 14.50 horas, inició su camino por la capital superadas las 17.00 horas. Sus primera parada, el Palacio Real.

Allí, en el salón de columnas del Palacio, Don Juan Carlos dio las gracias a los integrantes de la selección por "hacer realidad los mejores sueños" y ser ejemplo de "deportividad, nobleza, buen juego y trabajo en equipo".

Sois un ejemplo de esfuerzo y espíritu de superación

Buena parte del protagonismo del acto recayó en las infantas Leonor y Sofía, quienes, vestidas con la camiseta de la selección, han podido tocar la copa y ponerse las medallas que les han prestado los jugadores.

Los futbolistas, con la roja y pantalón de chándal azul, regalaron al Rey la camiseta de la selección con la estrella de campeón mundial FIFA firmada por todos, el mismo obsequio que recibió minutos más tarde Zapatero.

"Sois un ejemplo de esfuerzo y espíritu de superación para las nuevas generaciones", ha dicho el Rey, para quien la selección también demuestra "la capacidad que tiene España para lograr juntos los éxitos" que se propone.

En su opinión, este equipo es digno de alabanza por haber sabido "aglutinar a todos los españoles y hacer realidad nuestros mejores sueños", además de "proyectar el nombre de España en todo el mundo".

Con los Príncipes y la Infanta Elena

Acompañado de la Reina, los Príncipes y la Infanta Elena, ha elogiado además su "ejemplo de deportividad, de nobleza, de buen juego y de trabajo en equipo".

Desde el Palacio Real la selección se ha trasladado a la Moncloa, donde varios miles de personas, entre funcionarios de Presidencia del Gobierno y sus familiares (la mayoría niños) se han sumado al homenaje.

Miles de personas esperaban a la selección en la Moncloa

Tras alzar la copa, botar sobre el escenario instalado en los jardines y hacer reverencias a un Casillas vitoreado por el público, Zapatero ha considerado que detrás del éxito de "la Roja" está "la fuerza unida de todos los españoles para que la mejor imagen de España brille en todo el mundo".

En medio de cánticos de "¡campeones!" y "yo soy español", el presidente del Gobierno ha dado la enhorabuena a los jugadores y al cuerpo técnico por un "triunfo histórico".

"Han ganado por ser los mejores, por jugar en equipo, por el juego limpio y por esa buena actitud y saber estar en el campo y fuera del campo", ha añadido durante el acto festivo, al que se han sumado la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, y los ministros Miguel Ángel Moratinos, Miguel Sebastián, Trinidad Jiménez, Ángeles González-Sinde y Bibiana Aído.

Zapatero ha personificado el éxito en Andrés Iniesta, el autor del gol de la final, por su buen fútbol y su calidad humana, y en Del Bosque, por su "fuerza, templanza y serenidad" para representar con dignidad a todos los españoles.

Andrés Iniesta puso el toque de humor

A pesar de su conocida timidez, Iniesta se ha visto obligado a hablar, circunstancia embarazosa para él que le ha llevado a bromear con un "si lo sé no marco el gol".

El hijo de Del Bosque recibió el trofeo de la manos de los jugadores"Esta copita es de todos", ha señalado, después de que Casillas se mostrara convencido de que el nombre de España estará "durante cuatro años en lo más alto de todo el mundo".

Del Bosque ha extendido el éxito "a toda la familia del fútbol", desde el club más humilde a los más grandes, y ha compartido el momento con su hijo Álvaro, con síndrome de Down.

Cumpliendo la promesa que le hizo en su día, Álvaro ha recibido la copa de los jugadores nada más llegar a la Moncloa y después ha subido al autobús con su padre y todo el equipo para recorrer Madrid.