Raúl celebra uno de sus goles
El jugador del Real Madrid Raúl celebra uno de sus goles. (Reuters)

Raúl no está en la selección pero está al nivel de sus mejores tiempos y todo el mundo anda sorprendido de lo fuerte que está físicamente cuando ya ha cumplido 30 años.

¿A qué se debe el resurgimiento de Raúl? Desde su debut en 1994 Raúl, que entonces tenía 17 años, machacó un cuerpo al que no dio oportunidad de formarse.

Desde su debut en 1994 Raúl, que entonces tenía 17 años, machacó un cuerpo al que no dio oportunidad de formarse

Pero a finales de 2005 se lesionó la rodilla y estuvo casi seis meses parado . Ese fue un punto de inflexión muy importante, decisivo, para encontrar al nuevo Raúl. Esa "parada en boxes" le sirvió para remodelar su machacado cuerpo, desgastado tantos años por los kilómetros y la edad, según informa el diario ABC.

Durante su convalencia se metió en el gimnasio, fortaleció los músculos, los cuádriceps y el tren superior. De la mano de su amigo Pedro Chueca, fisioterapeuta, y asesorado por los servicios médicos del Real Madrid, Raúl aprovechó las oportunidades que ofrece la ciencia para mejorar su rendimiento.

Se cuida al máximo

Raúl se cuida al milímetro: sigue una dieta estricta, programa sus horas de sueño y de descanso con antelación, ha aumentado sus visitas al fisioterapeuta, se ejercitó en la nieve para recuperarse y ha comprobado los beneficios físicos de hacer ejercicios con agua a punto de congelarse.

Pero lo más llamativo es que ha instalado en su casa una cámara de hipoxia: ha blindado una habitación que simula estar a más de 2.000 metros de alturasobre el nivel del mar. Ese es su gran secreto.

Hace tiempo que se han comprobado los beneficios de entrenar en altura, donde hay menos disponibilidad de oxígeno en el aire y donde el cuerpo pone en funcionamientos varios mecanismos que potencian el rendimiento aeróbico. Para las especialidades de resistencia, como pueden ser el ciclismo, el atletismo o el fútbol, eleva el hematocrito y la concentración de hemoglobina aporta ventajas inmediatas: el rendimiento físico mejora notablemente, sobre todo cuando se desciende al nivel del mar.

Raúl duerme en una habitación que simula estar a 2.000 metros de altura para mejorar su rendimiento

Y eso es lo que ha hecho Raúl: blindar una habitación de su casa, empobrecer el oxígeno y simular que está a 2.000 metros de altura. Ahí duerme y pasa al menos ocho horas al día. En realidad el jugador sigue una técnica conocida como LHTL ("living high training low", vivir arriba y entrenarse abajo), ideal para mejorar el rendimiento: acostumbra al cuerpo a estar en altura y entrena en su hábitat natural. Los resultados en su caso han sido muy positivos, como si hubiera encontrado el elixir de la eterna juventud.