Ramon Costa
Ramón Costa en una carretera de la India. Costa emprendió en julio de 2004 un viaje por 33 países en una Goldwing 1520 cc, que duró casi tres años. EFE

Hay experiencias vitales que deben resultar sorprendentes. A quién no le gustaría hacer un parón en la rutina diaria y dedicar unos años de su vida a recorrer el mundo, conocer. Pues hay gente que no se queda en soñar con ello y se embarca en la aventura, como el carpintero catalán Ramon Costa, que emprendió en julio de 2004 un viaje de tres años por 33 países en una Goldwing 1520 cc.

Ahora es noticia porque ha publicado en Perú sus memorias bajo el título Barcelona Barcelona: Vuelta al mundo en motocicleta: "El libro nace en el momento en que me voy de viaje y comienzo a escribir", dijo Costa, que comenzó esta intensa aventura con 38 años, acompañado de su compatriota Gerard Pons Adset (con el que llegó hasta Sidney).

En este libro, en el que este aventurero invirtió unos 3.600 euros para publicar 1.000 ejemplares, relata cronológicamente su travesía, que se inició en Barcelona y lo llevó por diversos países de Europa, aunque los primeros problemas empezaron en Irán y se repitieron en Pakistán y la India.

"Ha habido momentos de peligro como en Senegal, donde fui víctima de un intento de asalto" y otros difíciles, como "cuando me detuvieron en Irán o cuando nos retenían cada dos por tres en Pakistán", manifestó el motociclista catalán.

Ha habido momentos de peligro como en Senegal, donde fui víctima de un intento de asalto

En Irán, Costa y Pons, fueron detenidos varias horas en un contenedor por haber tomado una fotografía de un tanque estacionado frente a un cuartel militar. Después los dos viajeros fueron liberados tras borrar la imagen digital.

El recorrido latinoamericano de Costa comenzó en Chile, país al que llegó un 11 de septiembre de 2005, aniversario del golpe de estado de Augusto Pinochet en 1973. En la capital chilena "todo está muy bien señalizado y la Panamericana sur y norte no es nada complicada", una situación que no es la constante en varios puntos del periplo mundial, asegura Costa.

En Buenos Aires, el catalán se atemorizó y a la vez quedó impresionado al recorrer la avenida 9 de julio, una de las más grandes del mundo con "veintiún carriles tanto de ida como de vuelta", indica el motociclista en su libro.

Costa también menciona que en un remoto paraje de la región peruana de Ayacucho la moto se queda atrapada en la arena, y él y su hermana Carme, compañera de viaje en ese trayecto por los Andes, caen "al lado de unos matorrales que tapan un precipicio que está detrás".

El libro está plagado de aventuras en Ecuador, Colombia, Panamá y otros países centroamericanos, México y Estados Unidos, donde recorre la mítica ruta 66 y embarca posteriormente su moto a Senegal y emprende el regreso a través de Mauritania, el Sahara Occidental, Marruecos y finalmente España.

El relato concluye en Barcelona, con el reencuentro entre Costa y sus amigos, un punto en el que está aturdido porque deja atrás lo que él mismo califica como "la mayor experiencia" de su vida".