El himno de España que ha antecedido a la final de Copa del Rey entre FC Barcelona y Alavés ha recibido una sonora pitada por parte de buena parte de la afición que se encontraba en las gradas del estadio Vicente Calderón, presididas por el rey Felipe VI. Justo antes del himno, la afición del Barcelona ya había empezado a entonar cánticos de '¡Independencia, independencia!.

Como ocurriese en ocasiones anteriores y en finales entre un equipo catalán y otro vasco, la pitada ha sido masiva. Ya lo fue en 2015 en el Nou Camp, cuando se enfrentaron Athletic y Barça, lo que generó que el Comité Antiviolencia se reuniera dos días después para estudiar sanciones y levantara un intenso debate en los ámbitos político y deportivo.

Después del recibimiento a ambos conjuntos, con un mosaico con banderas azules y blancas en la zona de aficionados vitorianos y con colores azulgranas, por arriba, y rojo y amarillo, de la bandera catalana, por abajo, en la parte de seguidores barcelonistas, comenzó a sonar el himno español y a la vez silbidos procedentes de las gradas, con los 22 jugadores alineados junto al equipo arbitral.

Una vez concluida la música, los dos equipos se colocaron hacia sus respectivos campos entre los aplausos de la grada para comenzar el choque, en el que el Barcelona aspira a su vigésimo noveno título de la Copa del Rey (es el club más laureado del torneo) y el Alavés buscará el primero, en su estreno en una final de la competición.

El rey Felipe VI ha presidido el encuentro desde el palco del estadio Vicente Calderón, que no se ha llenado para la final de Copa y que acoge el último partido oficial de su historia más de 50 años después de su inauguración el 2 de octubre de 1966.