Steven Spielberg
El director de cine Steven Spielberg, durante una conferencia sobre los Juegos Olímpicos. (Reuters)

El director de cine Steven Spielberg ha renunciado a participar en el diseño de la ceremonia de apertura de las los Juegos Olímpicos de Pekín para protestar y presionar a las autoridades chinas por su política hacia Darfur. Varias organizaciones humanitarias han aplaudido su actitud y, como era de esperar, a los gobernantes de China les ha sentado mal, ya que los Juegos quieren servir para dar una imagen de normalidad.

Spielberg optó por romper su compromiso con el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos (BOCOG) por la pasividad de China a la hora de presionar a Sudán para acabar con la crisis de Darfur. China es el destino de dos tercios de las exportaciones de petróleo de Sudán, país que a su vez compra armas chinas.

De momento, no hay respuesta oficial del Gobierno de Pekín, a pesar de que Spielberg ya había comentado en agosto su intención de dar este paso, aunque no tenía ningún contrato firmado aún para trabajar en la ceremonia.

"En este punto, mi tiempo y energía no deben destinarse a la ceremonia de las Olimpiadas, sino a intentar poner fin a los atroces crímenes a la humanidad que se continúan cometiendo en Darfur", recalcó el director, ganador de dos premios Oscar.

Por su parte, la organización ‘Human Rights Watch’ aprovechó la ocasión para pedir a los patrocinadores y a los participantes en los Juegos Olímpicos de verano que presionen a Pekín para que mejore el respeto a los derechos humanos.

La organización no gubernamental ‘Free Tibet Campaign’, que acusa a China de violaciones de derechos humanos en el Tibet, aplaudió la decisión tomada por Spielberg y denominó las Olimpiadas de Pekín como "los Juegos de la vergüenza".

El portavoz del Comité Olímpico Internacional (COI), Emmanuelle Moreau, evitó calificar la renuncia del cineasta y se limitó a señalar que "esta es una decisión personal del señor Spielberg".

La ONU estima que han muerto más de 200.000 personas y más de 2 millones han sido expulsadas de sus hogares en los últimos cinco años debido a este conflicto.