El tribunal de Penalidades del Fútbol chileno suspendió por 27 partidos al jugador paraguayo José Pedroso, del Rangers de Talca, que el pasado fin de semana agarró por el cuello al árbitro Marcelo Miranda después de que éste lo expulsó por juego peligroso.

Así lo informó Ángel Botto, presidente del ente disciplinario de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), quien precisó que Pedroso deberá cumplir la sanción ya sea en Chile o en otro país.

El defensa guaraní, que asistió a la reunión del tribunal acompañado por el presidente del Sindicato de Futbolistas Profesionales (Sifup), Carlos Soto, renunció al club chileno, de la segunda división, y anunció que regresará a su país.

La agresión se produjo en el minuto 77 del partido que el Rangers perdió ante el Deportes Concepción (3-0)

La agresión se produjo en el minuto 77 del partido que el Rangers perdió ante el Deportes Concepción (3-0), después de que el árbitro exasperó a los jugadores del Talca tras ordenar cuatro veces la ejecución de un penalti favorable al equipo vencedor.

Pedroso cometió una falta contra un rival y el árbitro le mostró la tarjeta roja directa, pero el futbolista se le acercó por detrás y con sus brazos lo sujetó por el cuello.

El jugador paraguayo, tras ser separado del árbitro, insistió en echársele encima, ante lo cual sus propios compañeros lo derribaron con una llave de rugby y después lo inmovilizaron contra el suelo, al estilo de la lucha libre, hasta que se tranquilizó.

Pedroso dijo después que era la tercera vez que el mismo árbitro lo expulsaba en lo que va de la temporada, aunque durante el año también ha recibido otras tres tarjetas rojas.

Ángel Botto explicó que de los 27 partidos de suspensión, veinte corresponden al hecho mismo de haber asido por el cuello al árbitro; cinco al intento posterior y los dos restantes a la expulsión.

Subrayó que Pedroso deberá cumplir el castigo en Chile o en otro país donde sea contratado, ya sea en el actual campeonato y en el próximo, si todavía le faltan partidos.

Según las normas de la FIFA, la federación chilena está obligada a comunicar la existencia de la sanción y lo que falta por cumplir a cualquier otra que solicite el pase del jugador afectado.