«Me gusta pisarle, pero a los pedales de mis bicicletas»
. Miguel Cerro

Cuesta hablar con usted, su teléfono echa humo...

Me llaman mucho. La verdad es que suelo estar solicitado.

Los niños antes querían ser como Perico o Induráin. ¿Ahora imitan a Valverde?

Es bonito ser un referente. Espero ayudar a que la gente practique más el ciclismo.

Valverde quiere imitar a Armstrong y ganar el Tour?

Es una carrera que me encantaría ganar, este año será el principal objetivo. Puedo hacerlo bien, aunque para ganar creo que es algo pronto.

¿Y la Vuelta?

No la descarto, porque el recorrido me viene bien. Habrá que ver qué sucede en el Tour, porque si voy a la Vuelta quiero estar en condiciones de hacer algo.

¿Le ilusionan los mundiales?

Es una carrera que se me da bien y que tengo en mente.

Ahí, Freire corta el bacalao...

No me planteo ganar tantos mundiales como Freire. Con uno me doy por satisfecho.

¿Y qué me dice de unos Juegos Olímpicos?

¡Buf! Aunque son cada cuatro años, no sabría decirte si prefiero un mundial a un oro olímpico.

¿La fama le agobia?

A veces cuesta no agobiarse, porque mucha gente te anima, te saluda o te pide un autógrafo. Intento hacerlo lo mejor que puedo.

Cuentan que conoció a su esposa por el ciclismo...

Conocí a Ángela en casa de un primo suyo que competía en categorías inferiores.

¿Y esprintó a por ella?

No fue tan fácil. Ahí nos conocimos, pero tardamos dos años en volvernos a ver.

 ¿Ya han barajado la posibilidad de ser padres?

Nos gustaría tener hijos, pero somos jóvenes y estamos disfrutando del matrimonio.

¿Algún vicio confesable?

Me apasionan los coches.

¿Los coches tuning?

No, más bien los vehículos de alta gama, los carrazos.

¿Cuántos coches tiene?

Ahora mismo, tres: un todoterreno, uno tipo mini y otro más deportivo.

Y como conductor, ¿qué le parece el carné por puntos?

No me parece mal. Es una ley que tendremos que cumplir.

Eso es que no le pisa mucho cuando conduce...

Le piso, pero a otros pedales. Los míos son los de las bicicletas.

Su padre le da también a la bici, ¿sale de ruta con él?

Él y mi hermano Juan Francisco son muy aficionados. Me gustaría, pero el profesionalismo es muy exigente. Ya no es como antes.

¿Qué le agrada más, un puerto alpino o un camino adoquinado?

No me gusta el pavés. Con mis 62 kilos, peso demasiado poco para estas pruebas. Me decanto por el puerto.

Pero dicen que usted es un clasicómano...

Puedo adaptarme bien a ellas.

Pim Pam Pum

-Una película: Todas las de Torrente.

-Un olor No sé, el de las rosas, por decir uno.

-Un color Me gusta el verde.

-Un libro No leo mucho.

-¿Qué detesta? No soporto la falsedad en el ser humano.

-Un lugar Alguno paradisiaco en el Caribe.

-Una afición Me gustan muchos los coches.

-Un recuerdo El apoyo de mi familia.

Valverde, el ‘balaverde’

El enfant terrible del ciclismo español, al que por su velocidad se le llama cariñosamente Balaverde, nació en Murcia (25-4-1980). Debutó en 2002. Fue plata y bronce en los mundiales, tercero en la Vuelta de 2003, cuarto en la de 2004 y el año pasado, en su primer Tour, batió al propio Armstrong en la etapa de Courchevel. Ha ganado en el País Vasco, en París-Niza y en vueltas como Murcia o Valencia.