Las balas vuelven a Washington

  • La historia reciente del equipo NBA de Washington parece asociada a las armas de fuego.
  • En 1997 dejó de ser Bullets (balas) para convertirse en Wizards (magos).
  • En 2010, su estrella Gilbert Arenas ha sido suspendido por posesión de armas de fuego sin licencia.
  • L.A. Clippers: el equipo con más mala suerte de la NBA
Gilbert Arenas, con el logo de los Bullets (izda) y de los Wizards (dcha).
Gilbert Arenas, con el logo de los Bullets (izda) y de los Wizards (dcha).
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Los Washington Wizards son uno de esos equipos de la NBA que llaman la atención, más por aquello que rodea a la plantilla que por los méritos deportivos que acumula. Poseen un título, pero aquel 1978 comienza a quedar algo lejos, cada vez más, cuando surgen noticias como la de estos días: su estrella, Gilbert Arenas, puede haber dicho adiós a lo que resta de temporada al haber admitido que posee, de forma ilegal, armas de fuego.

Los Wizards intentarán, según las últimas informaciones que llegan de EE UU, deshacerse de Arenas por mal comportamiento, algo inusual en la liga de baloncesto norteamericana, y poner fin a los cuatro años de contrato (multimillonario) que le quedan por delante a un jugador, cuyo comportamiento poco ejemplar no casa con el equipo. Washington intenta, una vez más, quitarse de encima las pistolas que ya desterró en 1997.

Cambio de nombre, nada de 'balas'

En 1995, Abe Pollin, propietario de la franquicia, anunció que los Washington Bullets (balas), que así era como se había llamado el equipo desde 1963, 10 años antes de su llegada a la capital de EE UU, dejaría de llamarse Bullets, algo que ocurrió de forma oficial en 1997.

El cambio estuvo envuelto de polémica. Por un lado, muchos ven en el cómico David Letterman el verdadero artífice de esta decisión al proponer que el equipo se llamase sólo Bullets (balas). Por otro, está la explicación oficial que dio Pollin, y que coincidió en el tiempo con la ‘idea’ de Letterman: se trataba de un nombre demasiado violento.

Dicho y hecho. El equipo cambió de todo menos de ciudad. En los 10 años anteriores a este lavado de cara habían intentado hacerse con grandes jugadores para remontar el vuelo y regresar al olimpo que un día (en el ya citado 1978) alcanzaron. Muchas estrellas se enfundaron la camiseta 'bullet' esos 10 años: Moses Malone, Jeff Malone, Bernard King, Chris Webber, Juwan Howard… incluso los populares Manute Bol y Tyrone Bogues, pero nada.

Como Wizards (Magos) se esperaba que todo cambiara… pero fue a peor. El equipo se quedó sin balas... y sin estrellas.

Michael Jordan y la cuesta abajo

Los Wizards eran un equipo que habían perdido todo su atractivo a finales de los 90, pero algo, mejor dicho alguien, iba a intentar cambiar eso. Ese alguien no era otro que el considerado por muchos como mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos, Michael Jordan.

Jordan se convirtió en el Presidente de Operaciones de Baloncesto de los Wizards tras retirarse de los Chicago Bulls a finales de los 90. La esperanza de tener en los despachos a alguien como Jordan parecía que surtía efecto y captaba la atención de los seguidores, que empezaron a ver más partidos y comprar las camisetas azules, negras y doradas de los Wizards. Más aún cuando Jordan anunció que volvía a jugar, lo que provocó que la cancha del equipo de Washington se llenase cada noche.

Todo se quedó ahí. Apenas dos temporadas en las que un Jordan, muy solo, no consiguió éxitos deportivos, aunque sí logró que los partidos de los Wizards se retransmitiesen, cada vez más, a nivel nacional. Estos remontaban el vuelo en popularidad y los tiempos como 'balas' comenzaban a verse como un buen recuerdo más que como añoranza. El guión parecía bueno, pero todo lo bueno que tenía Jordan en la cancha parecía perderlo como ejecutivo de baloncesto. Sus choques con varios jugadores, así como malas elecciones en el Draft de novatos le costaron el puesto. El propietario del equipo no le perdonó que desperdiciara la primera elección de un draft en un jugador como Kwame Brown, que nunca demostró nada en los equipos en los que estuvo.

El ‘agente zero’: vuelven las balas

Tras Jordan, los Wizards no se desmoronaron. Volvían a ser un equipo con gancho y algunos jugadores veían con buenos ojos recalar en la franquicia. Uno de esos jugadores fue Gilbert Arenas.

Arenas, junto con las adquisiciones de Jamison y Hughes (quien había tenido encontronazos con Jordan) formaron uno de los tríos con más calidad de la liga. Los Wizards volvieron a jugar los Playoffs en 1995, ocho años después de su bautizo Wizard. La juventud de sus estrellas y la progresión del equipo hacían pensar que el renacimiento de la franquicia había llegado.

Arenas, apodado ‘agente zero’, era uno de los jugadores más populares y deslenguados de la NBA, así como uno de los máximos anotadores. Parecía que el sueño de volver a una final se acercaba. Años de progresión que se truncaron con una grave lesión de Arenas. Pero el mazazo final no ha llegado hasta esta temporada.

Arenas regresaba recuperado de sus problemas físicos a un equipo listo para intentar el asalto a los playoffs una vez más (algo que, para contento de sus fans, se estaba convirtiendo en habitual en las últimas temporadas) pero un desafortunado episodio en los vestuarios iba a cambiar otra vez la cara a los (antiguos) Bullets.

Este pasado 15 de enero, Arenas, se declaró culpable de un cargo de posesión de un arma de fuego sin licencia en el Distrito de Columbia, lo que no sólo ha provocado que la NBA le suspenda indefinidamente, sino que los Wizards estén pensando en ir a los tribunales para intentar rescindir el contrato (firmó 111 millones de dólares por seis temporadas, de las que quedan cuatro) de su estrella. Arenas podría, incluso, ser condenado a cinco años de cárcel, lo que pondría fin a su carrera como baloncestista. El juicio tendrá lugar este 26 de marzo.

El detonante fue un altercado en el vestuario Wizard con un compañero de equipo, el base Javaris Crittenton, con quien tuvo un violento enfrentamiento tras una apuesta al jugar a la cartas en un vuelo del equipo.

Una vez en el vestuario, ambos se amenazaron con desenfundar sus pistolas, pero el que las enseñó, y además confirmó guardar varias en su casillero del pabellón de los Wizards fue Arenas, que no podrá jugar en la NBA hasta que se aclare el asunto.

Ahora, sin Arenas, el último pistolero de Washington, no parece que vengan tiempos mejores a los Wizards.

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