Nadal inicia en Australia su defensa del número uno y dice que eso "le da calma"

  • El belga Christophe Rochus, su primer rival en el Open australiano.
  • Federer, Djokovic, Murray y él son los favoritos.
  • Maria Sharapova, vigente ganadora, no jugará por una lesión.
Rafa Nadal se lamenta. (EFE)
Rafa Nadal se lamenta. (EFE)
EFE

La auténtica valía del número uno del mundo, y la ambición de los que quieren arrebatar ese puesto al español Rafael Nadal se pondrá a prueba a partir de este lunes en Melbourne Park, hogar del Abierto de Australia, la primera prueba del año del Grand Slam, el punto de partida de todo.

El número uno completó el pasado año una temporada ejemplar, irrepetible, con Roland Garros, Wimbledon, el oro Olímpico en Pekín, el premio Príncipe de Asturias al Deporte, unos logros ensalzados por todos sus rivales, los mismos que saben que nunca ha pasado de las semifinales de los dos torneos del Grand Slam que se disputan sobre pista dura, el Abierto de Australia ('plexicushion') y el Abierto de Estados Unidos (cemento).

En esa incógnita sobre el rendimiento de Nadal este año en el estado de Victoria, donde

cayó en el 2008 ante el francés Jo-Wilfried Tsonga en semifinales, duda este año por lesión por problemas en la espalda, se basa parte del interés de este primer grande, donde asoman los de siempre al título en una temporada en la que
cuatro jugadores parecen destinados a jugarse la corona, Nadal, el suizo Roger Federer, el serbio Novak Djokovic y el que actúa en estos días como número uno,
Murray.

Para Federer vencer en Australia es volver a empezar con un propósito: recuperar el trono perdido, sabiendo ya que no solo Nadal es su verdugo. Djokovic, actual defensor del título, se mantiene en la persecución que emprendió hace dos años, y Murray es el que desde agosto pasado ha lucido el mejor tenis de los cuatro.

La
armada española se presenta en este grande con
todos sus efectivos, y con un
Fernando Verdasco que ha mantenido el nivel del 2008. Su punto de oro de la final de la Copa Davis puede haberle transformado, y lo ha demostrado al llegar a la final de Brisbane, ante el checo Radek Stepanek.

El mallorquín, calmado

Nadal, que se estrenará ante el belga Christophe Rochus en el Abierto de Australia, ha asegurado que para él "ser el número uno no cambia nada" y que no siente una presión añadida.

Ser el número uno me da más calma que presión"
"Era muy feliz cuando era el número dos y soy muy feliz, seguro, de ser el número uno. Si me da algo es más calma que presión", dijo el tenista balear, quien resaltó que "cada año la temporada empieza de cero para todos. La presión es la misma".

En su opinión será un torneo muy abierto, con opciones para todos. "Hay 128 jugadores y todos, desde la primera ronda, van a ser difíciles para todos", señaló Nadal quien admitió, no obstante, que "hay un grupo que es más favorito que el resto, pero más de tres pueden ganar el torneo".

El jugador balear está centrado en su debut contra Rochus, al que nunca se ha enfrentado.

"Yo conozco a su hermano Oliver, pero también he visto a Christophe jugar muchas veces. Como su hermano es un jugador de talento, completo y, si quiero ganar, tengo que imponer un fuerte ritmo", indicó. 

Ausente Sharapova

En el cuadro femenino, ausente la rusa Maria Sharapova, defensora del título, porque su estado físico no alcanza el nivel requerido, tras operarse en el hombro derecho en octubre, casi en secreto, la lucha será más abierta.

La estadounidense Serena Williams, ganadora en 2003, 2005 y 2007, siempre es una gran alternativa, pero es también la gran baza para la serbia Ana Ivanovic, finalista el pasado año, con más experiencia, pero a la que una fiebre obligó a renunciar a una exhibición recientemente, o para la actual número uno, su compatriota Jelena Jankovic, todavía sin un título grande en su carrera, una falta que le persigue.

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