Fue un peligroso ultra cuando no tenía ni 20 años, y sigue siéndolo a día de hoy, pese a que acaba de salir de prisión después de más de diez años. Ignacio Racionero, más conocido como Nacho 'el Raciones', es un peligroso aficionado radical del Atlético de Madrid y el presunto autor del apuñalamiento de otro aficionado rojiblanco en las proximidades del Wanda Metropolitano poco antes del partido copero ante el Sevilla.

Racionero tiene un historial delictivo de los que meten miedo. Hace 20 años, en 1998, fue relacionado con el asesinato de Aitor Zabaleta, el joven aficionado de la Real Sociedad que falleció a manos de otro ultra, Ricardo Guerra. Quedó en libertad por falta de pruebas, pero la Policía consideraba al Raciones como el lugarteniente del asesino condenado.

Eso sí, fue juzgado y condenado a un año y ocho meses de cárcel junto a otras siete personas, Guerra entre ellas,  por desórdenes públicos cometidos el día de ese crimen, aunque todos ellos fueron absueltos de asociación ilícita por su pertenencia al grupo radical Bastión 1903.

En la cárcel su mal comportamiento y los problemas generados con otros presos privaron a Racionero, que estaba sometido en prisión a tratamiento médico, de disfrutar de los permisos penitenciarios habituales en estos supuestos y le llevaron a cumplir la condena íntegra.

Unos años después, el Raciones volvió a saltar a la escena pública. Fue en 2005, cuando un grupo de once ultras encapuchados se plantó en mitad de un entrenamiento del Atlético de Madrid en Majadahonda para pedir explicaciones por los malos resultados del equipo. Nacho estaba entre ellos, aunque ya había sido expulsado del club colchonero cuatro años antes.

Ignacio Racionero llevaba tan solo cinco meses en libertad tras cumplir más de diez años de condena por diferentes delitos, entre ellos los robos con violencia y con arma blanca en diferentes establecimientos, sobre todo farmacias.

Antiguos compañeros del Frente Atlético le definen como "un hombre corpulento, que bebe mucho y se droga mucho y que es capaz de apagarse tres cigarros en el brazo y quedarse tan a gusto". Es una persona "altamente conflictiva" y que suele actuar sola, tal y como ocurrió en la noche de este miércoles cuando agredió a otro ultra rojiblanco.

Su odio al Real Madrid es otro de los signos de distinción de su personalidad. De hecho, ha circulado un vídeo suyo en la tienda oficial del conjunto blanco, junto al Santiago Bernabéu, en el que empieza a proferir insultos como "hijos de puta" y "puta Real Madrid" en mitad del comercio.

Perteneció muchos años al Frente Atlético, del que fue un miembro relevante, hasta que fue expulsado. Ahora, pertenece a Suburbios Firm, una escisión del Frente que no oculta su simpatía y sus colaboraciones con el grupo neonazi Hogar Social Madrid, aunque el grupo ha negado vinculación alguna con lo sucedido en la tarde del miércoles en la inmediaciones del Wanda.