Mercedes
Valtteri Bottas pilota el Mercedes W10 el día de su presentación. Mercedes AMG F1

La escudería Mercedes ha mostrado las primeras imágenes del nuevo W10 con el que defenderán el título conquistado en 2018 gracias a Lewis Hamilton, fundamentalmente. Aunque la normativa se ha modificado muy poco, la escuadra alemana ha presentado una propuesta revolucionaria que ya les ha convertido en los grandes favoritos, si es que no lo eran ya antes.

De las primeras imágenes, tanto las de estudio como las de los primeros kilómetros que ha dado en el circuito de Silverstone el finlandés Valtteri Bottas, ya se puede sacar un análisis preliminar por el que se presentan temibles.

1. Un coche completo

Quien golpea primero, golpea dos veces. Y Mercedes ha sido el primer equipo que ha hecho rodar su coche de manera pública, lo que da muestra del estado del desarrollo: está finalizado. A diferencia del resto de equipos, que prácticamente sólo han mostrado la nueva decoración y poco más, la escuadra alemana ha mostrado un coche totalmente adaptado a la nueva normativa y que comparte poco con el de 2018.

2. Un diseño radical

Si Mercedes avanza por un camino, el resto de escuderías lo miran con sospechas. El W10 ha mostrado muchas novedades: un morro más afilado evolución del de 2018, suspensiones con un punto de apoyo más elevado, tomas de aires laterales ('badgeboards') muy trabajadas... Hasta el alerón delantero y el especialmente el trasero, que se han simplificado mucho mediante la normativa, cuenta con diferentes soluciones aerodinámicas. Incluso el fondo plano se ha retocado.

3. Un nuevo motor

Si por algo ha sido superior Mercedes al resto en esta era híbrida es porque dieron con el punto idóneo en su unidad de potencia, y a partir de ahí han ido avanzando. Para este 2019, han evolucionado varias partes de la de 2018, como el turbo (su estructura) con el objetivo de que sea más eficiente en el consumo de combustible y sobre todo más fiable, con lo que se pueda forzar más sin que se rompa.

4. Más de un año de trabajo

Aunque el coche de 2018 nunca dejó de evolucionar, el proyecto de 2019 empezó hace más de un año. James Allison, director técnico del equipo, afirma que las primeras ideas del W10 se dibujaron a finales de 2017, y a mitad de 2018 se empezó a derivar más gente del equipo al nuevo monoplaza hasta que en la recta final de la pasada temporada ya tenían prácticamente hecho el monoplaza. Empiezan un paso por delante que el resto.

5. Convergencia con la Fórmula E

En 2019, Mercedes estará presente tanto en la Fórmula 1 como en el campeonato de coches eléctricos de la Fórmula E. Esto permitirá a ambos retroalimentarse y conseguir que los avances en el monoplaza de un campeonato puedan aprovecharse en el otro. La oportunidad de mejorar aún más la parte eléctrica de la unidad de potencia del W10 permitirá hacer modificaciones en caso de ser necesarias.