Denis Menchov
Denis Menchov sigue la rueda de Roberto Heras en la ascensión a La Morcuera, en Madrid, durante la Vuelta 2005 (EFE). EFE

Camino de los 30 años (los cumplirá el próximo 28 de enero), Menchov es uno de los corredores más completos que hay en el pelotón.

Buen contrarrelojista, que no brillante, y buen escalador, este ruso de nacimiento y navarro de adopción demostró su regularidad en el Tour del Porvenir 2001, que venció enrolado en el Ibanesto.com de José Miguel Echávarri y Eusebio Unzúe.

Creció a la sombra de la misma estructura que vivió días de gloria con Miguel Indurain y Pedro Delgado, aunque para la temporada 2004 optó por emigrar al Rabobank, uno de esos equipos que siempre buscan un hombre fuerte para las generales. Los resultados deseados no alcanzaron los niveles previstos para el que fue el maillot blanco de mejor joven en el Tour de 2003.

La Vuelta, su carrera

El Tour de Francia, su gran sueño, siempre se le ha atragantado. Dentro de su regularidad, excesivamente conservadora para los más puristas, Menchov tiene algún día malo en el que se descuelga de las generales.

Para esta edición de la Vuelta, a la que llega como el único ganador participante, no tiene presión. Renovó en 2006 su contrato por dos temporadas y si corre la ronda española es para tratar de lograr en la carretera lo que logró en 2005 en los despachos, tras el positivo de Roberto Heras: la victoria final. "No es lo mismo ganar así", señalaba tiempo después.

Callado y reservado, parece hablar más de él el tatuaje que luce en uno de sus brazos y que en muchas etapas de montaña, en pleno esfuerzo, aparece bajo la bocamanga de su maillot.

Se ha convertido en un fijo de la Vuelta en los últimos tiempos. Ésta es la carrera que más le ha dado, aunque ha vencido etapas en la Dauphiné Libéré, en el Tour de Francia, en la Volta a Catalunya e incluso toda una general de la Vuelta al País Vasco (2004).