Marc Márquez
El piloto español Marc Márquez, en un descanso en las calificaciones del GP de Italia. EFE

El español Marc Márquez (Repsol Honda RC 213 V) se encuentra obligado a romper la racha de su compatriota Jorge Lorenzo (Yamaha YZR M 1), vencedor de los cuatro últimos grandes premios, si quiere tener alguna mínima opción de pelear por su tercer título mundial de MotoGP hasta el final de la temporada 2015.

Pero el objetivo prioritario de Marc Márquez se antoja harto complicado puesto que el trazado holandés de Assen, escenario de la octava prueba puntuable de la temporada, es favorable a las características de la Yamaha, que en la época de los motores de cuatro tiempos ha ganado en siete ocasiones, por cinco de Honda y apenas una de Ducati, en 2008.

Aunque Marc Márquez es el último vencedor en Holanda, lo cierto es que el piloto más laureado en activo en el mítico "Dutch TT" es el italiano Valentino Rossi (Yamaha YZR M 1), que ha logrado subirse a lo más alto del podio en seis ocasiones.

Jorge Lorenzo solo ha ganado en una ocasión en el trazado de Assen, en 2010

A priori los pilotos de Yamaha parten con cierta ventaja respecto a sus rivales de Honda en Assen, pero para los de Repsol es casi un imperativo lograr la victoria.

En el caso de Marc Márquez necesita recortar los 69 puntos de ventaja que ya acumula Valentino Rossi sobre él y a Dani Pedrosa le hace falta "como agua de mayo" una victoria que le permita recuperar ciento por ciento sus "sensaciones" después de la operación de "síndrome compartimental" a la que se tuvo que someter después de la carrera de Catar.

Jorge Lorenzo solo ha ganado en una ocasión en el trazado de Assen, en 2010, pero no guarda demasiados buenos recuerdos de esa pista tras la fractura de clavícula que sufrió hace un par de años (2013) y que le obligó a protagonizar una gesta épica para conseguir una quinta posición en la carrera después de regresar a Barcelona el viernes, operarse ese mismo día y regresar al siguiente para disputar la prueba.

La 'Catedral' del motor

Ahora Jorge Lorenzo llega en plenitud de condiciones físicas, ha encadenado cuatro victorias consecutivas y su moral se encuentra por las nubes, por lo que será complicado batirlo, aunque si alguien lo puede hacer es su propio compañero de equipo, Valentino Rossi, que continúa líder del mundial con apenas un punto de ventaja sobre él, pero que se encuentra muy a gusto en la conocida por todos los aficionados del motociclismo como la "Catedral" del motor.

Tras ellos o muy cerca de ellos debieran de volver a estar tanto los pilotos de Ducati, los italianos Andrea Dovizioso y Andrea Iannone, y los de Suzuki, los españoles Aleix Espargaró y Maverick Viñales, que recibieron un motor nuevo en Montmeló que se mostró altamente competitivo.

Una victoria de cualquiera de ellos se percibe complicada, pero lo cierto es que en Holanda cualquier cosa puede suceder y tanto unos como otros muy bien podrían optar al podio, como mínimo, pero siempre con el objetivo de una victoria, complicada frente a las Honda y Yamaha, como el "premio gordo" de la temporada.

Héctor Barberá continuará con su particular pelea por la mejor clasificación de las motos de la categoría "Open" y Álvaro Bautista con la evolución de su nueva Aprilia RS-GP, con la que consiguió el mejor resultado de la temporada en Montmeló, décimo, aunque en parte beneficiado por las caídas y percances de sus rivales.