Kobe
El jugador de los Lakers de Los Ángeles Kobe Bryant (d) lanza a la cesta ante los Suns de Phoenix EFE

Una imponente versión del pívot Andrew Bynum, con 26 puntos y 15 rebotes, fue clave en la victoria de los Lakers de Los Ángeles frente a los Phoenix Suns (121-102), que naufragaron en su intento de hacer honor al título de equipo más ofensivo de la Liga.

Kobe Bryant fue el máximo anotador del duelo, con 29 puntos, en tanto que el ala-pívot reserva de los Suns, Jason Dudley, fue el mejor de los suyos, con 14 tantos y seis rebotes.

Los Suns, que promediaban hasta más de 112 puntos por partido, llegaban al duelo con ocho victorias y una derrota, su mejor inicio de temporada en los últimos 29 años, desde que inauguraran la campaña de 1980-81 con 11-1 en su casillero.

Kobe Bryant fue el máximo anotador del duelo, con 29 puntos

Pero la ausencia por lesión de Robin López dejó cojos a los Suns de inicio. Esto fue aprovechado al máximo por los Lakers y por Bynum en particular, amo y señor de la pintura, mientras que Bryant, en plenitud de facultades, desbordaba en cada jugada a Jason Richardson para lanzar a los suyos (24-13, m.9).

El vistoso juego de los pupilos de Alvin Gentry se vio neutralizado por la exigente defensa angelina, de nuevo con Ron Artest y Lamar Odom -ocho puntos, 12 rebotes y siete asistencias- como máximos exponentes.

Aún así, con la entrada en juego de los reservas de ambos equipos, Phoenix salió ganando gracias a la determinación del ala-pívot Jared Dudley, que rebajó el déficit a solo dos tantos (33-31, m.16).

Sin embargo los Lakers se mantuvieron a flote, con sendos triples de Sasha Vujacic y Luke Walton que bajaron los humos a unos Suns que se fueron por detrás en el marcador al descanso (59-45).

En ese marcador las 19 asistencias de los californianos -por cinco de su rival- tuvieron mucho que decir, al igual que el pobre porcentaje de tiro de los Suns (32,7 por ciento, con 2/12 de Amare Stoudemire).

Nunca hubo reacción

La reacción de los de Phoenix en la segunda parte nunca llegó a darse, ya que regresaron a la cancha con el pie cambiado y con el nivel de intensidad por los suelos. Poco tardaron los angelinos en sobrepasar la veintena de diferencia (80-55, m.31, tras un mate de espaldas de Bryant).

La labor de Josh Powell desde el banquillo, así como la solidez de Bryant y Bynum, impidieron que Phoenix levantara cabeza, a pesar del trabajo en la dirección de Steve Nash y la sobria labor de Grant Hill, muy activo pero sin apoyo de sus compañeros.

Con 92-71 al término del tercer periodo, Gentry dio por perdido el encuentro y prefirió que fueran los reservas quienes lucharan los últimos minutos, en tanto que Bryant y Bynum siguieron en pista hasta que quedaban ocho minutos por disputar.

Ahí entró en escena Shannon Brown. El partido estaba muerto, pero sus vertiginosos mates -en uno de ellos elevó su brazo derecho muy por encima del aro- hicieron vibrar al respetable del Staples Center. Y los Lakers siguen ganando sin el lesionado Pau Gasol, cuyo debut esta temporada se acerca más cada día.

Ficha técnica:

121 - Los Ángeles Lakers (31+28+33+29): Fisher (8), Bryant (29) Artest (5), Odom (8), Bynum (26) -cinco inicial-, Vujacic (), Farmar (3), Walton (3), Brown (10), Powell (14), Mbenga (4) y Morrison (5).

102 - Phoenix Suns (24+21+26+31): Nash (13), Richardson (5), Hill (9), Stoudemire (8), Frye (7) -cinco inicial-, Collins (4), Clark (10), Admundson (10), Dudley (14), Dragic (6) y Barbosa (9).