Javier Fernández
El patinador español Javier Fernández en competición. EFE

"Si sigo así, quedaré entre los cinco primeros o ganaré medalla". Javier Fernández prefiere no jugársela del todo porque queda mucho para los JJ  OO de Invierno de Sochi 2014 (7-23 febrero), pero es consciente del gran nivel que ha alcanzado en el patinaje artístico sobre hielo y de que puede convertirse en el segundo hombre español en ganar un metal olímpico. El único fue Paco Fernández Ochoa, oro en slalom (esquí) en Sapporo 1972. La otra medalla española la ganó su hermana, Blanca, en Albertville 1992, bronce también en slalom.

Aún tiene que preparar su programa para los JJ OO de Sochi en 2014

En apenas diez días –del 28 de octubre al 7 de diciembre–, este madrileño de 21 años se ha convertido en el primer español en ganar una prueba de la Copa del Mundo, el Skate Canadá, y el pasado fin de semana acabó cuarto en la Final del Grand Prix celebrada en Sochi, tras ser quinto en el programa corto y ganar el programa largo, con su interpretación de Chaplin (foto).

"Habrá programa nuevo para los Juegos, pero todavía no sé qué. Requiere, por lo menos, tres meses de preparación. Yo elijo la música, pero luego un productor la limpia. Tengo que trabajar con el coreógrafo los movimientos que propone, pero yo sintiéndome cómodo. Y también necesito que un estilista me diseñe el traje y me lo confeccione. Todo esto, además de mi entrenador, claro", el expatinador canadiense  Brian Orser.

Odia lavar y planchar

Desde hace un par de años, Javier vive y se entrena en Toronto (Canadá). Se mudó allí para mejorar. "Te voy a poner un ejemplo: en España hay, como mucho, diez pistas de patinaje artístico y solo en Toronto hay 200. Es un gran problema, porque cuantas más pistas hay, más y mejores patinadores salen", explica.

Lo que menos me gusta es lavar y planchar, la de competición ni la toco

El primer patinador español en ser olímpico se trasladó allí después de los JJ OO de Vancouver 2010, donde acabó 14.º. Vive solo y se dedica, exclusivamente, a patinar. "Me va bien, pero lo que menos me gusta es lavar y planchar la ropa. La de competición ni la toco. Es demasiado delicada –puede incluir seda y cristales de Swaroski–. Si la necesito, la llevo a la lavandería y, si no, espero a que la lave mi madre en España".

En su día a día también se incluye el frío canadiense. "El mes que más hace y cuando se acumula más nieve es en enero. ¡El invierno pasado me dijeron que tuvimos uno cálido, con -15 ºC, y yo iba abrigado como una cebolla!", recuerda el madrileño.

A pesar de llevar un tiempo prudencial en Toronto, reconoce que todavía no ha ido a ver a los Raptors ni a José Manuel Calderón: "Tengo que hacerlo, pero soy muy parado para esas cosas. Tampoco tengo mucho tiempo, la verdad".

Este próximo fin de semana se disputará en Majadahonda el Campeonato de España, que ganó en 2009 y 2011. Como el hijo pródigo del turrón, vuelve a casa por Navidad. "Me apetece visitar y hacer cosas con mi familia. Me quedaré hasta Reyes y esto me dará fuerzas para seguir entrenándome a tantos kilómetros de ellos". ¿Tendrá que hacer dieta en esta fechas? "Para nada. Quemo muchas calorías. Eso sí, cuido lo que como".

En su hogar se reencontrará no solo con su familia, sino también con una habitación "donde ya no caben más medallas y más copas". Seguro que a la olímpica le hará sitio.

Javier Fernández, que se entrena en Toronto, aspirará al tercer metal olímpico español de la historia

Único en cuádruples

La maniobra más difícil del patinaje artístico es el giro cuádruple, que es girar 360 grados sobre uno mismo en el aire cuatro veces. Javier Fernández es un especialista.

"Ahora hay alguno más que lo hace, pero yo soy el único que mete dos en el programa largo y dos en el programa corto. Es el salto más complicado y hay que pegarse muchos 'guarrazos' antes de que te salga bien", explica el patinador, quien añade que, "hasta ahora, es físicamente imposible hacer un giro quíntuple".