Circuito de Fuji.
La recta de meta del circuito de Fuji. AGENCIAS

El circuito de Fuji, escenario este fin de semana del GP de Japón, es uno de los más espectaculares del calendario, situado bajo la sombra del volcán Fujiyama. Es uno de los pocos trazados donde los adelantamientos son posibles para los pilotos y eso lo agradecen los espectadores.

Su larga recta principal es el lugar idóneo para ver adelantamientos, mientras que el resto del circuito cuenta con curvas lentas y técnicas. El coche necesita adecuar sus amortiguadores a estas curvas lentas para no perder tracción.

El acelerador se pisa al máximo en el 53% de la vuelta
Los motores no sufren demasiado, salvo en la recta principal, y eso puede beneficiar al Renault R28 de Fernando Alonso, con una evidente falta de caballos en su propulsor. Sólo en el 53% de la vuelta se pisa el acelerador al máximo.

Los neumáticos tampoco sufren demasiado en un circuito reasfaltado y con pocas curvas que se tomen a gran velocidad. Bridgestone proporcionará sus compuestos medio y blando.

Los pilotos utilizarán una estrategia a una o dos paradas, según explica Pedro Martínez de la Rosa: "Al tener una recta tan larga, también repercute en el pit-lane, que es larguísimo, lo que empuja las estrategias hacia dos o una, y descarta completamente las tres paradas".

El circuito de Fuji tiene 4,563 km de longitud y cuenta con una exclusiva recta de boxes de casi 1,5 km.