Dan Kneen
Dan Kneen, piloto fallecido. TWITTER 'ISLE OF MAN TT'

Correr el TT de la Isla de Man es el sueño de los pilotos más valientes de motociclismo, pero también de los más inconscientes. Raro es el año que no ha tenido un accidente serio. En este 2018, durante las prácticas, Dan Keen ha entrado a la larga lista de muertes que se ha cobrado la considerada como carrera más peligrosa del mundo.

Incluso para los más aguerridos, competir en la Isla de Man es un riesgo inaceptable. De los inscritos en las tres categorías que se disputan (Supersport, Superbikes y sidecars), muchos ni siquiera acaban: se bajan de la moto antes de acabar. El hecho de que se dispute en carreteras abiertas al tráfico durante todo el año (sólo se cierra durante el fin de semana de la carrera, ni siquiera durante los entrenamientos), en una isla donde las condiciones climáticas pueden cambiar en apenas unos kilómetros, lo hace mucho más peligroso. De hecho, el piloto Steve Mercer se encuentra hospitalizado por un accidente con un coche que iba por la carretera. Pueden pasar de estar en una zona de sol, cruzar la montaña bajo la lluvia y la niebla y volver a bajar a nivel de mar de nuevo con el sol en lo más alto.

Esta carrera pertenecía al Mundial de motociclismo hasta los años 70. Pilotos legendarios como Giacomo Agostini, Mike Hailwood o el mismísimo Ángel Nieto han competido allí (los dos primeros sí ganaron), lo que generó un aura de leyenda en torno a la prueba, aunque esa leyenda sea negra. Por encima de todos ellos están Joey Dunlop y John McGuinness, que no sólo han sobrevivido a todas sus parcitipaciones en la Isla de Man, sino que además han ganado 26 y 23 veces respectivamente.

Los constantes accidentes provocaron que las Federaciones nacionales le dieran la espalda, hasta el punto de que muchos corredores tengan que buscarse la vida para federarse en países como Andorra, donde las exigencias son mucho menores, para poder correr, aunque sea en condiciones muy precarias. Una de ellas, la federación española, decidió no dar más licencias para correr allí cuando, en 1970, murió Santi Herrero. Cada año, ese veto se renueva y no hay visos de que vuelva a abrirse la mano.

Santi Herrero, el español que perdió la vida en la Isla de Man

La lista de españoles que han disputado el TT de la Isla de Man es relativamente alta. Al citado Ángel Nieto se unen nombres como el de Antonio Maeso, el más reciente y que a punto estuvo de perder la vida por un accidente allí, o el legendario Santi Herrero.

Herrero fue uno de los pilotos más queridos por la afición española. Coetáneo y amigo de Nieto, los más aficionados a las dos ruedas no olvidarán la mítica Ossa con su revolucionario monocasco con el que casi se proclama campeón del mundo de 250cc, en 1969, año en el que se subió al podio de la Isla de Man.

Su muerte en 1970 fue un varapalo para el motociclismo español, y para la propia marca Ossa, que se retiró de la competición. Las causas del golpe no quedaron nunca resueltas. El británico Stanley Wood se cruzó en la trayectoria de Herrero cuando pasaba por la 'Westwood Corner', una de las zonas más peligrosas de la isla, y el español salió volando por los aires hasta estrellarse contra una pared. Wood se rompió el tobillo y dos vértebras. Herrero murió a los dos días. Aunque la causa del accidente nunca se supo, años después el propio piloto británico confesó que en esa zona había alquitrán blando que estaba tapando un socavón en el asfalto, que fue lo que le hizo perder el control de su moto.

Pese a la mala fama que tiene esta carrera, en otros países, incluido España, se disputan competiciones de características similares. El Gran Premio de La Bañeza, en León, cada año atrae a cientos de moteros, que se juntan en las sinuosas carreteras entre la provincia leonesa y Zamora, por la comarca de Sanabria, para ver en directo cómo los pilotos corren a velocidades irreales entre pilas de paja, paredes de casas y en carreteras que, incluso para la conducción normal, ya son bastante peligrosas.