Alonso y Schumacher
El piloto español de la escudería Ferrari Fernando Alonso (arriba) supera al alemán Michael Schumacher (abajo), de Mercedes. EFE

La consagración del alemán Sebastian Vettel (Red Bull) como bicampeón mundial y el subcampeonato del británico Jenson Button (McLaren) fueron la nota predominante del Gran Premio de Brasil, que este domingo cerró en el circuito de Interlagos, en Sao Paulo, la temporada de la Fórmula 1.

La prensa brasileña destaca la victoria el domingo del australiano Mark Webber (Red Bull) en el circuito de Interlagos, en el que los pilotos disputaron sólo el subcampeonato individual en vista de que el título de pilotos y el de constructores ya estaban decididos.

Sin embargo, el protagonismo es de Vettel que fue segundo y cerró con broche de oro una temporada en la que no tuvo rivales, mientras que Button ratificó el segundo lugar en la clasificación individual y Red Bull se confirmó como la mejor escudería de la temporada.

La incógnita por una carrera con pronóstico de lluvia que finalmente no llegó

Button tenía como rival a Fernando Alonso (Ferrari), pero con su tercer puesto, por delante del español, se aseguró la segunda casilla del campeonato.

Vettel, que el año pasado se convirtió en el campeón más joven de la Fórmula 1, superó también en la sesión de clasificación del sábado el récord de primeros lugares en la parrilla de salida, que ostentaba desde 1992 el británico Nigel Mansell con catorce "poles".

La incógnita por una carrera con pronóstico de lluvia que finalmente no llegó y la participación de tres brasileños: Felipe Massa (Ferrari), Bruno Senna (Renault Lotus) y Rubens Barrichello (Williams), fueron también motivo para que los más de 53.000 espectadores vibraran el domingo con el rugido ensordecedor de los bólidos.

Sao Paulo, única ciudad en Suramérica que recibe cada año al "circo" de la Fórmula 1, esperaba sin embargo la presencia de unos 100.000 amantes del automovilismo o, al menos, superar los 61.000 espectadores de 2010.

Pero el hecho de que el campeonato llegara a la última prueba con el título decidido le restó atractivo a la carrera en Sao Paulo y mermó el público.

Mirando al año que viene

La sensación de que fue un mal año por la exigencia extrema a Ferrari

La incógnita, tras el decepcionante campeonato, para el año que viene está puesta en Alonso y Ferrari. El español comentó que la "nota de la temporada es como lo dijo el presidente hace una semana, un 5 ó un 6. Para Ferrari ganar una carrera en la temporada (con él en el Gran Premio de Gran Bretaña) es demasiado poco en un campeonato entero. Y no luchar por el campeonato es demasiado poco".

"No cometer prácticamente ningún fallo y extraer el máximo del coche todos los fines de semana y si repitiésemos algo parecido el año que viene con un coche cinco veces más rápido que éste tendríamos muchas opciones de ganar", subrayó Alonso con vistas a la próxima temporada.

"Hay la sensación de que fue un mal año por la exigencia extrema a Ferrari y hacia mí, pero tenemos ver lo que hicimos con este coche menos competitivo", puntualizó.