Asier de la Iglesia, jugador de baloncesto.
Asier de la Iglesia, en su presentación con Guipuzkoa Basket. TWITTER

El Guipuzkoa Basket ha hecho uno de los fichajes que más repercusión mediática va a tener en toda la temporada de la ACB. Asier de la Iglesia, alero de 35 años, llegará al equipo de su ciudad para jugar la última jornada del campeonato. Una noticia que no tendría demasiada repercusión de no ser porque el baloncestista vasco padece esclerosis múltiple.

La historia de superación de Asier es tremenda. En una entrevista con el Diario Vasco, cuenta que ni se inmutó cuando el neurólogo le comunicó su enfermedad. "¿Si lloro voy a encontrarme mejor?", le preguntó. "Lo que más me gusta es jugar al baloncesto", asegura. "Tengo un 40% de discapacidad y podría jugar en una liga adaptada a ello, pero mientras aguante como ahora, no tengo intención de hacerlo".

Asier ha jugado la presente temporada en la Liga EBA con el Odrizia, y literalmente se ha salido. Ha promediado 17,3 puntos, con un 52% en tiros de campo y un 40% en triples, 13,4 rebotes y una valoración de 29,6 en los 30 partidos que ha disputado. "Cuando en los partidos me cambian el balón, cualquier variación en el peso, me perjudica, porque no tengo mucha sensibilidad en las manos y tengo buenos porcentajes gracias a la mecánica", afirma.

El próximo 30 de mayo es el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple, y esta noticia, según señala el propio jugador, provocará que "se hable más de la enfermedad y llevará a que la gente la conozca un poco más". Nadie sabe si debutará, si jugará un solo segundo o si tendrá la oportunidad de tirar a canasta, pero lo que está consiguiendo sin duda es un ejemplo de superación que merece ser contado.