Pazos, Sivori y Rezzonico
Pazos, Sivori y Rezzonico

En un campo de La Mancha, de cuyo nombre prefieren olvidarse, surgió espontánea la conversación entre dos futbolistas. Los nombres responden al azar, que no quita para que otros Pacos y Josés anden con el agua al cuello:

– "¿A ti cuántos meses te deben?", inquirió Paco.

–"A mí dos, en el banco ya me aprietan por la hipoteca", respondió José.

–"Qué suerte, yo llevo medio año sin ver un euro", zanjó Paco la conversación.

Es por jugadores como ellos y docenas más que viven de madres, padres o amigos, en clubes como Puertollano, Jaén, Hellín, Gramanet, Águilas... por los que su sindicato, la AFE, anunció que irá la huelga el tercer fin de semana de abril. "No es la huelga de Cristiano o Messi, es la de Paco, José...", apuntan desde la AFE, para endurecer y ablandar su discurso en la misma sentencia: "Vamos a ser muy firmes, pero creemos que con diálogo hay solución".

Sin dinero y a la final

El Lorca (Tercera División) se detiene en su camino a Huelva para comerse los bocatas que han preparado. Hoy juegan la final de la Copa Federación contra el San Roque. Llevan cinco meses sin cobrar la nómina. "Hace dos semanas, el presidente entró en el vestuario y nos dijo que estábamos obligados a jugar y que no íbamos a cobrar un sólo euro", recuerda el centrocampista Rubén Pazos.

Con 114 años de historia, el Águilas está aún peor. Si nadie lo remedia –100.000 euros mediante– desaparecerá. "Sólo pedimos que nos paguen, como a cualquier trabajador", dice Sivori. Y en la Gramanet, donde el sueldo (la media: 1.500 euros mensuales) no llega desde hace cinco meses, la situación es tragicómica: "Teníamos tres esperanzas de salvación –cuenta el defensa Rezzonico–; la primera eran las ayudas del alcalde de Santa Coloma, Bartomeu Muñoz, detenido por corrupción; la segunda, nuestro tesorero Roque Pascual, voluntario secuestrado en Mauritania; y la tercera, un empresario sueco al que conocemos como Tony Thompson y que llegó en plan salvador". El tipo se llama Toni Antonio Pastor y lleva dos meses en la cárcel, por estafa.

Protagonistas

Sivori. Águilas C.F. (33 años): "La historia no importa"

Tras militar en equipos como Alavés, Athletic, Córdoba o Cartagena, Sivori recaló en el Águilas murciano, directo a la desaparición. "La junta gestora nos engañó diciendo que no habría problemas y mira dónde estamos. A nadie le importa la historia de este club, con más de un siglo de existencia. Agradecemos el apoyo de los grandes, pero está claro que nosotros somos otro tipo de futbolista".

J. P. Rezzonico. Gramanet (31 años): "Volveré a Argentina"

El central argentino de la Gramanet sobrevive "gracias a los ahorros y a una agencia que tengo en Argentina. Creo que la huelga es la única solución, porque hay gente que lo está pasando muy mal. A algún compañero le pueden quitar la casa y el coche y yo sufro mucho para pagar el alquiler. Con 30 años, a muchos nos mantiene la familia, como si tuviéramos 15".

Rubén Pazos. Lorca (30 años): "Mi segundo año sin cobrar"

Rubén dejó su Jerez natal y abandonó el Portuense, donde todavía le deben nueve meses, para jugar en el Lorca, donde le prometieron que cobraría regularmente. "No me pagan desde diciembre y el presidente no ha hecho nada para solucionar el problema. A mi familia la he tenido que llevar de vuelta a Jerez porque así no hay forma de mantenerla. Después de este año no sé lo que haré".