Alberto Herreros
Herreros celebra el título de Liga (Efe). EFE

"Fue un sueño. Aquella canasta era la última, significaba el título", recuerda el que fuera alero madridista cuando recuerda el triple con el que el Real Madrid venció al Tau Vitoria en el último partido de la Liga ACB.

"Era retirarse en lo más alto. En mi vida podría haber imaginado un final así". Tanto significaba ese triple para el ex capitán que incluso ha condicionado su retirada: "Si no hubiera entrado la canasta no sé si me habría retirado. No lo puedo asegurar".

Talento, calidad, velocidad, descaro, responsabilidad, ambición y, más que otra cosa, una privilegiada muñeca, le hicieron destacar sobre el resto.

El de Fuencarral se inició en el baloncesto desde muy pequeño en la cantera del club Colegio Menesianos Madrid. Desde ahí pasó al Canoe y más tarde al Estudiantes. En 1996 llegó al Real Madrid, equipo con el que ha conseguido una Copa de Europa, dos Ligas y una Copa del Rey.

Indispensable en la selección

Con la selección nacional, Alberto Herreros debutó oficialmente en 1990 en Seattle contra Brasil. Desde entonces, ha sido 159 veces internacional y logró dos medallas de plata con la selección absoluta y una medalla de oro con la nacional sub 22. Además, fue máximo anotador del Mundial del '98 y del Europeo de 1999, torneos en los que estuvo incluido en el quinteto ideal.

Herreros no se desvinculará del baloncesto y pasará a formar parte del equipo técnico del Real Madrid. De esta forma, el madrileño trabajará codo a codo junto a Antonio Martín en la planificación del equipo y en la coordinación de la sección.