Fiona Kolbinger
Fiona Kolbinger, la ciclista alemana ganadora de la Transcontinental. Twitter

Fiona Kolbinger es una joven alemana de 24 años que se apuntó a una carrera ciclista de alta resistencia, sin apenas experiencia. Su sueño era terminar en el podio femenino, pero consiguió la victoria por delante de todos, incluidos hombres.

La hazaña cobra verdadera importancia cuando uno conoce que la carrera era la Transcontinental, consistente en cruzar Europa sin ninguna asistencia durante 4.000 kilómetros. Kolbinger ha sido la primera mujer en ganarla con una marca de 10 días, dos horas y 48 minutos.

La carrera iniciada en Bulgaria y con final en Francia, atraviesa siete países. No tienen equipaje y el alojamiento lo deben buscar ellos mismos. Si hay averías, no tienen ayuda.

A los tres días de comenzar la carrera, Kolbinger ya se había puesto en cabeza. Algunos analistas pensaron que en los tramos de montaña los veteranos acortarían la distancia con la alemana y acabarían por adelantarla, pero no fue así. El pasado martes, la alemana cruzó la meta en primera posición a las 7.48 horas de la mañana. Dejaba atrás a 264 participantes, 40 de ellos mujeres.

Ella todavía no es consciente de lo que ha conseguido: “Ha sido una enorme sorpresa. Sabía que puedo pedalear mucho y muy rápido, pero no me esperaba que fuera a ser capaz de recorrer tantos kilómetros al día y sobre todo que fuera a ser la más rápida”.

Esta era la primera vez que Kolbinger participaba en una carrera de estas características. Su primera bici de carreras se la compró hace apenas tres años. Su primera carrera de larga distancia fue hace dos años, cuando corrió la Londres-Edimburgo-Londres, con 22 años. Le gustó y decidió repetir.

Se puede afirmar que ha roto la barrera invisible que separa a los hombres y mujeres de la competición, al menos en su modalidad. “En las carreras de alta resistencia hay otros factores que influyen aparte del físico, Tienes que diseñar una buena ruta, saber arreglar la bicicleta, ser capaz de dormir poco… no solo depende de los niveles de testosterona y los músculos".

Su gesta tiene un mensaje para las mujeres: que no se arruguen por los prejuicios o por supuestas convenciones. “Espero poder ser un ejemplo para demostrar que nadie debe ser subestimado por su sexo, su religión o por su educación. Todo el mundo puede tener éxito en la vida, no solo en el ciclismo”.