Escándalo en el mundo del tenis. La Guardia Civil ha desmantelado una red que se dedicaba a sobornar a tenistas de categorías Challenger y Futures para realizar después apuestas masivas en los partidos y torneos de los deportistas implicados. Es decir, les ofrecían dinero para logar el resultado que fuera y apostaban por ello. Una banda de armenios se encargaba de asistir a los torneos para asegurarse de que cumplían con lo pactado.

Un total de 15 personas han sido detenidas en el marco de la investigación desde octubre, los presuntos cabecillas de la banda, entre los que se encuentra el tenista español Marc Fornell, quien ya fue suspendido a finales de 2018 cuando el juez consideró que él era uno de los líderes de la red.

Según ha informado la Guardia Civil, son 83 los implicados y entre ellos hay 28 tenistas, uno de los cuales disputó, incluso, la última edición el US Open.

La operación 'Bitures', como ha sido denominada por la Guardia Civil, se inició el pasado mes de noviembre tras la denuncia de la Unidad para la Integridad del Tenis.

La organización criminal usurpó miles de identidades de ciudadanos con las que realizaban las apuestas, vinculando las mismas a cuentas de apostantes y monederos electrónicos donde revertían las ganancias obtenidas con el fin de enmascarar su verdadera identidad y no tributar en Hacienda por el dinero obtenido fraudulentamente.