La plantilla del Granada explotó en el partido ante el Melilla (1-0) para denunciar los cuatro meses que se le adeuda esta temporada. Los jugadores saltaron al terreno de juego portando camisetas con el mensaje: "Paco Sanz, necesitamos cobrar ya", en alusión al presidente del club.

Y antes de que comenzara el encuentro, los futbolistas granadinos se arrodillaron, incluidos los componentes del banquillo, durante un minuto mirando hacia el palco, donde no se encontraba Paco Sanz, quien se quedó en Madrid y no asistió al partido.

El equipo entrenado por Pablo Braojos logró imponerse al Melilla. Al final los jugadores fueron despedidos con una gran ovación y se les hizo entrega por parte de la directiva de lo que se recaudó en un encuentro que fue declarado día del club.