Gabbana y Dolce, Basso, Di Luca y Simoni
Gabbana y Dolce, Basso, Di Luca y Simoni junto al maillot de líder del Giro 2009. (REUTERS) REUTERS

La próxima edición del Giro de Italia, prueba ganada en 2008 por Alberto Contador (Astaná), fue presentada oficialmente en el espectacular Teatro La Fenice de Venecia con un novedoso recorrido pergeñado para homenajear los primeros cien años de la carrera rosa, que celebró su primera edición en 1909 organizada y promovida, como hasta hoy, por La Gazzetta dello Sport.

Un trazado de 3.395,5 kilómetros que parte de Venecia el 9 de mayo con una crono por equipos de 20,3 km y concluirá en Roma, en vez del tradicional final en Milán, con una contrarreloj individual de 15,3 km. Desde los canales al foro imperial en 23 días (21 etapas más dos jornadas de descanso) que reunirán un gran plantel de figuras, con Lance Armstrong, Carlos Sastre (ganador del Tour 2008; mala noticia para la Vuelta 2009), Damiano Cunego o Ivan Basso al frente.

El Giro afrontará una contrarreloj de 61,7 kilómetros entre Sestri Levante y Riomaggiore

El Giro del centenario volverá a tener una jugosa ración de montaña, aunque los Alpes, que llegan pronto, pierden protagonismo a favor de los Apeninos. San Martino de Castrozza, en la cuarta etapa, y Alpe di Siusi, al día siguiente, supondrán la llegada de una montaña que descansará hasta la décima, cuando el pelotón afronte los 250 km entre Cuneo y Pinerolo.

Supondrá una reedición de una de las etapas más míticas de la historia, celebrada en 1949, cuando Fausto Coppi reventó la carrera a tres días del final tras los pasos por Larche, Vars, Izoard, Montgenevre y Sestriere. Un día en el que Coppi se vistió de líder y el ciclismo se hizo más popular en Italia. Antes, eso sí, finales en Austria y Suiza y retorno a la península itálica (Bérgamo y Milán).

Tras la cita alpina, en la duodécima etapa, el Giro afrontará una contrarreloj de 61,7 kilómetros entre Sestri Levante y Riomaggiore. Un punto clave tanto por su kilometraje como por la presencia de varios pequeños pasos montañosos en el recorrido, como el Passo del Bracco. "Será crucial", valoraba Lance Armstrong en un vídeo emitido durante la presentación. "Las subidas no son realmente duras, pero la distancia y el terreno nervioso convierten esta crono en un día muy importante", añadía el velocista Alessandro Petacchi, buen conocedor de la zona.

Plano del Giro 2009 544x544

Los escaladores tendrán turno para replicar. Camino de Bolonia (etapa 14ª) afrontarán cinco pasos montañosos y otros cuatro jalonan el trazado de la siguiente jornada, camino de Faenza. Pero serán en la decimosexta etapa cuando el gusto por lo excesivo de Angelo Zomegnan, director del Giro, cobre cuerpo: el pelotón pedaleará 237 kilómetros entre Pergola y el Monte Petrano en un día con cinco puertos en el recorrido. "La etapa más dura del Giro", valoraba Davide Cassani, ex ciclista y que ahora es el "Perico Delgado" de la televisión italiana.

Tras el segundo día de descanso, el Giro regresa al Block Haus, un puerto con más presencia en las décadas de los setenta y ochenta
Tras el segundo día de descanso, el Giro regresa al Block Haus, un puerto con más presencia en las décadas de los setenta y ochenta (José Manuel Fuente se vistió de rosa aquí en 1972) que regresa en una etapa poco habitual: 79 kilómetros; los últimos 32, eso sí, son en subida hasta los más de dos mil metros de este puerto italiano. Y dos jornadas después, la prueba italiana visita el Volcán Vesubio, en el que será el último final en alto de una ronda transalpina en lo que quede por jugarse se hará el domingo, en la crono de Roma.

Desde 1990 no acababa el Giro fuera de Milán. Y también hacía muchos años que la ronda italiana no preveía tan buena nómina de participantes, aun cuando Alberto Contador no tomará la salida. Pero queda de nuevo demostrado el enorme potencial de la geografía italiana para diseñar etapas.