"Una cosa es segura, si pierdo no será porque estoy cansado", dijo Federer tras lograr su pase a la cuarta final de un Grand Slam consecutiva en una hora y 38 minutos por retirada por lesión del argentino
David Nalbandian, "pero doy gracias a Dios que él no ganó dos sets a cero al principio porque creo que en el segundo es donde cambió totalmente el partido".

"Crear esta oportunidad es increíble, porque he esperado mucho para tener la oportunidad de ganar mi primer Roland Garros pero esto solo llega si alcanzas la final", apuntó Federer.

"Cuartos y semis, están bien pero uno quiere jugar el domingo donde ocurren las cosas. De todas formas he sobrepasado mis objetivos porque creo que el mío era alcanzar al menos las semifinales de nuevo.

Una vez sobrepasado, es fantástico para mí y, si gano el torneo, será todavía más especial porque habré ganado dos cosas al mismo tiempo".

"Creo que en Roma y en Montecarlo hemos demostrado que somos los dos mejores jugadores del mundo en tierra batida, no solamente el uno y el dos del mundo", dijo sobre Nadal.

"Nadal ha sido muy fuerte en los últimos años y lo ha demostrado no solo en tierra batida, sino en otras superficies. Hay algunas personas que dicen que él solo puede jugar en tierra y no tienen ni idea de tenis, como tampoco la tienen los que dicen que yo tampoco puedo jugar sobre tierra.

Él tiene algo más de dificultad sobre hierba pero quizás no ha tenido demasiadas oportunidades. Veremos qué hace este año", añadió.

"Al final tantos años de squash con mi padre me han servido para algo. Me gusta ese deporte y quizás, me ha ayudado a estar en las semifinales de Roland Garros", dijo Federer al comentar varios golpes defensivos que realizó durante el partido contra Nalbandian.