Vicente del Bosque y Xavi Hernández, en un entrenamiento de la selección
Vicente del Bosque y Xavi Hernández, en un entrenamiento de la selección. EFE

La selección española de fútbol, actual campeona de Europa, se enfrenta hoy a Azerbaiyán en el único amistoso que la roja disputará antes de participar, desde el próximo domingo, en la Copa Confederaciones que se celebrará en Sudáfrica. Un compromiso en territorio caucásico por el que la Federación Española (RFEF) ingresará 750.000 euros.

"Este partido no perturba nada. Es un horario parecido y no le veo inconvenientes. Si somos positivos, Azerbaiyán tiene ciertos parecidos con selecciones que nos vamos a encontrar en Sudáfrica", explicaba Vicente del Bosque, el seleccionador, en Bakú.

El técnico salmantino adelantó que hoy (18.00 h) no alineará a Piqué, ni a Sergio Ramos, ni tampoco a Puyol y mucho menos a Silva: "No vamos a arriesgar con ninguno de los tocados e intentaremos refrescar a los que han estado saturados de partidos. Lo más importante es insistir en la idea de juego del equipo".

Será un duelo inédito de la roja, que despertó una inusitada expectación entre la chavalería local de un país cuyo deporte nacional no se juega en el césped de un estadio, sino en las casillas de un tablero.

Y es que en Azerbaiyán, patria chica de Gari Kasparov, el ajedrez es el rey y los conocimientos sobre balompié son relativos, como experimentaron ayer Reina, Raúl Albiol y Sergi Busquets: los periodistas de la prensa nacional, que no los reconocían, les pidieron que se identificaran. "Hay que documentarse", les aconsejó el guardameta del Liverpool.