Michel Platini
El presidente de la UEFA Michel Platini, posa durante un acto oficial en 2014. EFE

La corrupción en el fútbol vuelve al papel protagonista en las horas previas a la inauguración del 65 Congreso de la FIFA, que tendrá que elegir presidente, ante el sobresalto vivido esta jornada tras la detención de siete de sus dirigentes por sospechas de fraude masivo, blanqueo de dinero y organización mafiosa.

El suizo Joseph Blatter aspira a la reelección ante el jornado Ali Bin Al-HusseinGianni Infantino, secretario general de la UEFA, incrementó la tensión durante la tarde este miércoles solicitando la suspensión de una votación que debería desarrollarse este viernes y en la que bien el suizo Joseph Blatter bien el jordano Ali Bin Al-Hussein deberían ser elegidos como presidente.

Cuando parecía que el principal debate entre los 209 miembros del Congreso iba a ser la continuidad de Blatter o su relevo por el jordano, los procedimientos de la justicia estadounidense y la suiza han cambiado el escenario y asestado otro golpe a la maltrecha credibilidad de organismo. A través de un comunicado, la UEFA solicitó explícitamente un aplazamiento de seis meses.

Doble golpe contra la FIFA

La entrada de agentes policiales al lujoso hotel Baur au Lac en los Alpes hacia las seis de la mañana puso un prólogo de película a una maratoniana jornada en la que se oficializaron una investigación de la Fiscalía de Nueva York y un proceso penal en Suiza.

La primera, relacionada con la concesión de derechos a medios, mercadotecnia y patrocinio de competiciones organizadas en Estados Unidos y en América del Sur, ha llevado a las detenciones y al registro de la sede de la CONCACAF en Miami por agentes del FBI.

La segunda es consecuencia de la denuncia de la propia FIFA por sospechas de gestión desleal y lavado de dinero en relación con la elección de las sedes de los mundiales de 2018 y 2022

Los detenidos

Los detenidos son el presidente de la CONCACAF y vicepresidente de FIFA, Jeffrey Webb, de Islas Caimán, el uruguayo Eugenio Figueredo, vicepresidente de la Confederación Sudamericana (CONMEBOL) y vicepresidente de FIFA, el costarricense Eduardo Li, presidente de la Federación Costarricense (FEDEFUTBOL) y funcionario de FIFA, el brasileño José María Marín, ejecutivo de la Confederación Sudamericana (CONMEBOL), el nicaragüense Julio Rocha, expresidente de la Federación de su país y funcionario de FIFA y el británico Costas Takkas, exsecretario general de la Federaciónt de Islas Caimán.

También están acusados los ejecutivos de empresas relacionadas con la FIFA, Alejandro Burzako, de la argentina Torneos y Competencias; Aaron Davidson, de Traffic Sports USA, y Hugo y Mariano Jinkis, del Full Play Group de Argentina.

La postura de la UEFA

La institución que dirige Michel Platini afirmó que el Congreso de la FIFA que se celebrará desde ese jueves corre peligro de convertirse en una "farsa", por lo que las asociaciones europeas tendrían que considerar "asistir" y advertir de que si este sistema no se para, "matará al fútbol".

Un modo de actuar profundamente enraizado También informó de que los miembros de la UEFA se reunirán mañana para decidir medidas con las que proteger al fútbol e indicó que es necesario un cambio de liderazgo en la FIFA, que deben anular el Congreso de mañana, aplazar las elecciones presidenciales del viernes y posponerlas seis meses.

Para la UEFA, los hechos de este miércoles son un "desastre" para la FIFA y dañan la imagen de todo el fútbol. La UEFA se mostró "profundamente impactada y entristecida". Asimismo, la UEFA afirmó que estos hechos muestran, nuevamente, que la corrupción "está profundamente enraizada en la cultura de la FIFA" y apuntó que el organismo que preside Joseph Blatter tiene que "reiniciarse" para llevar a cabo una verdadera reforma que cambie la institución.