El presidente de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), Richard Pound, ha hecho pública su intención de duplicar la sanción por el primer caso de dopaje de un deportista, que pasaría de los dos años actuales a cuatro.

Pound señaló que quiere llevar esa reforma al consejo de la AMA que se celebrará en noviembre, según indica una entrevista publicada por "Le Figaro". Además, se pronunció por imponer sanciones "más severas" para los reincidentes, de forma que aquellos que sean incriminados de nuevo por dopaje, sean suspendidos de por vida.

Reiteró su propuesta de constituir una "comisión de la verdad" sobre el dopaje, cuya base de funcionamiento sería una reducción de las sanciones a cambio de las confesiones de deportistas que han recurrido a productos o procedimientos ilícitos. "Sus confesiones permitirían identificar a los responsables, llegar a los circuitos de distribución, desmantelar las redes", subrayó Pound, que justificó este dispositivo porque "la situación es grave" y aunque "por principio" dijo que no le gusta que "los tramposos sean exonerados".

Reiteró la iniciativa de la AMA de organizar una "cumbre internacional" que reúna a todos los actores del mundo del ciclismo: UCI, los organizadores de carreras, los dirigentes, los médicos, los patrocinadores y las televisiones y otros difusores.Además, se quejó de la posición de la UCI que a su juicio "debe asumir sus responsabilidades" porque "no se han utilizado todos los medios para combatir el dopaje, o les ha faltado eficacia".

Preguntado sobre si ante todos los escándalos en el Tour de Francia no se tendría que haber parado la carrera, Pound respondió que no corresponde a su organización decidirlo, sino a los organizadores de la empresa ASO, pero sí puede constatar que "el ciclismo debe revisar su modo de funcionamiento".

En cuanto a los sobresaltos en el Tour, señaló que "es una decepción, pero no una sorpresa".