Diego Armando Maradona ya está en México, adonde llegó el pasado fin de semana para incorporarse al trabajo como entrenador de los Dorados de Sinaloa, en la ciudad de Culiacán.

En conferencia de prensa, la leyenda argentina ha asegurado que dejó las drogas hace 15 años, y que todo fue gracias a su hija pequeña, si bien conviene poner en cuarentena la precisión de estos plazos, ya que no cuadran con la edad de ninguna de sus hijas.

“Cuando yo tomaba, era un paso para atrás y lo que tiene que hacer el jugador de fútbol es ir hacia delante”, explicó. “Todo esto se cortó gracias a mis hijas. Me quedé sin una moneda, no me importa decirlo. Volví al trabajo, me convenció mi hija, la más chiquita, la de cuatro años, porque decía que yo había vivido cosas con Dalma [su hija mayor] pero no con ella”.

El despertar del coma

“Cuando yo estaba en coma, ella me tocaba la sábana para que me despertara. Después salí del coma y, como todos somos juzgados y creemos tener la palabra de la verdad… ¿Cuánta gente hay peor que nosotros y no sale en ningún diario?”

Giannina, su segunda hija, nació en 1989. La tercera, Jana, en 1996, si bien Maradona se negó a reconocer su paternidad y someterse a un test de ADN; no le dio su apellido hasta los cuatro años.