Momentos Barcelona - Real Madrid
Imágenes de algunos de los mejores momentos de los clásicos. Efe

Árbitro. Pocas son las ocasiones en la que uno de los conjuntos no se siente perjudicado por las decisiones arbitrales. Como siempre, lo mejor que se podría decir del encargado de dirigir el encuentro es que ha pasado desapercibido.

Butragueño. La 'Quinta del Buitre' fueron los grandes dominadores de la segunda mitad de los 80, pero la hegemonía que ejercían en la Liga, donde conquistaron cinco consecutivas, no tuvo continuidad en sus duelos ante el Barcelona. De las 12 ocasiones en las que se encontraron durante ese lustro, los azulgrana se impusieron en cinco, por tan solo cuatro de los merengues.

Cochinillo. La vuelta de Figo al Camp Nou, tras ser fichado por el Real Madrid en verano de 2000, supuso una de las mayores pitadas conocidas en el coliseo azulgrana. La famosa imagen de la cabeza de un cochinillo sobre el cesped dio la vuelta al mundo.

Di Stéfano. La saeta rubia, actual presidente de Honor del Real Madrid, es el máximo goleador blanco de la historia de los clásicos con 14 tantos en su haber, aunque comparte este privilegio con Raúl, quien podría superar en este partido la marca de don Alfredo.

Eto'o. El camerunés siempre se motiva ante el Real Madrid y ha marcado a su ex equipo en repetidas ocasiones.

Figo. Corría el verano de 2000 y el por aquel entonces candidato a la presidencia del Real Madrid Florentino Pérez soltaba una 'bomba' en plena campaña electoral: si ganaba las elecciones la estrella del eterno rival, Luis Figo, ficharía por el club de Concha Espina.

Gaspart. El ex presidente azulgrana fue protagonista de grandes polémicas por su comportamiento en el palco y sus continuos piques transmesetarios con los últimos presidentes madridistas. La más famosa, la que tuvo con Lorenzo Sanz, al que acusó de tener "menos educación que la señora de la limpieza".

Honor. El tópico de que en este duelo ambos conjuntos se juegan más que los tres puntos que otorga la victoria cobra su máxima expresión en los clásicos. Llegar el lunes al trabajo y poder restregar el triunfo de tu equipo a los aficionados rivales no tiene precio.

Incógnita. Da lo mismo que uno llegue en puestos de descenso y el otro líder e imbatido, en estos partidos no hay favoritos y puede pasar cualquier cosa. Hagan sus apuestas.

Judas. Este fue el apelativo 'cariñoso' que pusieron los aficionados azulgranas a Michael Laudrup y Luis Figo tras abandonar las filas del conjunto azulgrana para marcharse al club de la capital de España.

Kaká. El elegante media punta brasileño anda en la órbita de ambos clubes, cuyos presidentes suspiran por hacerse con sus servicios.

Laudrup. El danés fue protagonista de los 5-0 conseguidos por ambos equipos en las temporadas 93/94 y 94/95. El primer año llevó a los azulgrana a la gloria formando un tandem mágico con Romario, mientras que en el segundo el receptor de sus asistencias fue Iván Zamorano.

Manita. Fue el término instaurado por los azulgrana después de que el Dream Team de Johan Cruyff humillase con un contundente 5-0 a su eterno rival en el Camp Nou. La temporada siguiente los blancos devolvieron la cortesía a los culés en el Bernabéu.

Nacionalismo. El sentimiento nacionalista catalán siempre ha estado presente en estos enfrentamientos, sobre todo tras la aprobación del Estatuto de Autonomía de Cataluña. Pancartas del estilo de "Catalonia is not Spain" han sido protagonistas de varios encuentros.

Ovación. Fue el premio del Santiago Bernabéu al buen partido de Ronaldinho en el coliseo madridista en la temporada 2005/06.

Política. Los palcos de ambos estadios suelen convertirse en un hervidero de ministros, diputados, presidentes y candidatos que se olvidan del protocolo y acuden a animar a sus respectivos conjuntos.

Quilates de calidad y espectáculo es lo que espera ver todo buen aficionado al fútbol en una nueva edición del 'partido del siglo'. Esperemos que así sea.

Ronaldinho, Ronaldo, Romario, Raúl, Rivaldo, Robben... La R es la letra que más se repite entre las estrellas de ambos equipos. Una letra mágica.

Stoichkov. Al bulgaro le encantaba estar en el centro de la polémica y se convirtió en uno de los jugadores más odiados por la afición madridista. Pasará a la historia el pisotón que propinó Hristo al colegiado Urízar Azpitarte en el Camp Nou, durante el partido de ida de la final de la Supercopa española de 1990.

Técnicos. Pep Guardiola y Bernd Schuster, dos filosofías contrapuestas a la hora de entender el fútbol, vivirán un interesante duelo desde el banquillo de ambos conjuntos, del estilo de los que protagonizaban Bilardo y Basile: la plasticidad contra el pragmatismo.

Último. El último enfrentamiento entre ambos equipos se produjo en el Bernabéu. El Real Madrid ya era campeón de Liga y fue premiado con el pasillo del Barça. Además, goleó 4-1 a los azulgrana.

Van Nistelrooy. El holandés es uno de los grandes ausentes. Su lesión de rodilla le ha apartado del fútbol hasta la próxima temporada. Un respiro para los culés.

Whisky. Una botella de este preciado licor escocés fue arrojada al césped del Camp Nou el día del regreso de Figo a Can Barça. El portugués, que se tapó los oidos en respuesta a la sonora pitada, nunca llegó a destacar en ningún clásico con la camiseta blanca.

X. El empate es el resultado menos repetido en los encuentros entre catalanes y madrileños.

Yo no me lo perdería. Madrid - Barça, Messi, Casillas, Eto'o, Raúl, Puyol, Xavi, Robben, Camp Nou, 100.000 espectadores, televisión en directo para medio mundo... ¿Se puede pedir más?

Zidane. La magia del francés, que firmó tres goles en sus enfrentamientos ante el Barcelona, también marcó una época de los clásicos. En Madrid le echarán de menos.