Atlético-Barcelona
Un lance del partido entre el Atlético de Madrid y el FC Barcelona. EFE

El Atlético Madrid alargó el desafío al que cada semana le somete el Barcelona en la pelea por el título de LaLiga y salió reforzado con una goleada (2-5) de su visita a Sevilla, donde estimuló sus esperanzas de éxito en un domingo que reactivó, además, la puja por Europa.

El equipo de Diego Pablo Simeone se consolida como el único capaz de poner en cuestión el dominio azulgrana. A la exhibición del Barcelona con la goleada ante el Girona (6-1) respondió el Atleti con un reputado, autoritario y abultado triunfo en el Sánchez Pizjuán (2-5).

En un domingo que contempló el reencuentro con la victoria del Villarreal y el Athletic y la vuelta a la estabilidad del Valencia, el Atlético Madrid salvó con muy buena nota una de las salidas más comprometidas en lo que le resta de curso.

Tiene fijado el equipo de Simeone su visita a Barcelona el próximo fin de semana. Siete puntos les separan en la clasificación. Y entre medias una jornada teóricamente de trámite para ambos. En Las Palmas jugará el líder y con el Leganés el Atlético Madrid.

La resurrección definitiva de la competición pasa por el Camp Nou el domingo próximo. Pero antes, también, pasaba por Sevilla.

El cuadro rojiblanco salió fortalecido de la sesión. Aguantó el chaparrón inicial, fogoso, de su adversario y agarró el mando del partido con un 'hat trick' de Antonine Griezmann más los goles anotados por Diego Costa y Koke.

Fue noticia en el Pizjuán el reencuentro con el penalti del conjunto de Simeone, que lanzó desde los once metros por primera vez en lo que va de temporada. No falló Griezmann, que a su doblete añadió una asistencia.

El éxito rojiblanco, el quinto seguido, supuso un mazazo para su rival. Un paso atrás para el cuadro de Vincenzo Montella, en plena puja por los puestos europeos en los que está metido el Valencia, que con un juego discreto y apoyado en la puntería y el estado de gracia de Santi Mina le bastó para prolongar su mejoría de resultados.

Sumó ante la Real Sociedad (2-1) el tercer triunfo seguido en la semana que perdió el tercer puesto de la clasificación en cuanto el Real Madrid, con el partido aplazado ante el Leganés, se puso al día con el calendario.

Aprovechó el equipo de Marcelino, lejos de la entusiasta versión del primer tercio del torneo, la inestabilidad que persigue a la Real Sociedad, desafortunada en las acciones clave y diezmado por la baja de su portero titular Jerónimo Rulli lesionado.

El conjunto de Eusebio Sacristán tuvo un castigo excesivo y el Valencia un premio exagerado tras salvar un final agónico.

Santi Mina, erigido en uno de los máximos goleadores españoles de la competición, adelantó al Valencia. Empató Oyarzábal después y de nuevo el delantero gallego, pasada la hora de partido, marcó para dar el éxito a su equipo.

El Valencia mantiene el cerco a la cuarta plaza que también contempla el Villarreal, que se reencontró con el triunfo después de tres partidos saldados con dos derrotas y un empate. Ocho puntos distancian al submarino amarillo del puesto de Liga de Campeones.

Mucho tuvo que ver en la vuelta al éxito castellonense su portero, Sergio Asenjo, que detuvo dos penaltis ante el Getafe -uno a Ángel en la primera parte y otro a Jorge Molina después-, que aferran al Villarreal a su puesto europeo.

El conjunto madrileño llegó al estadio de La Cerámica con antecedentes esperanzadores. Seis partidos invictos, y con la oportunidad de asomarse a la zona continental de la clasificación. Pero el temprano gol de Ünal y las paradas de Asenjo echaron por tierra un gran partido de los de Pepe Bordalás.

Asenjo y el Mundial

Sergio Asenjo mira hacia el Mundial. Aspira a ocupar la plaza destinada, inicialmente, al guardameta del Athletic, Kepa Arrizabalaga, que se erigió en héroe en San Mamés.

El joven portero vasco, que recientemente se aseguró el porvenir en su club, dio aire a Jose Ángel Ziganda, que no ganaba desde el pasado 7 de enero, ante el Alavés.

Amenazaba al Athletic una sospechosa trayectoria con cuatro empates y dos derrotas en sus seis compromisos recientes ligueros. La visita del colista, el Málaga, angustiado por su propia necesidad, terminó por aliviar al conjunto vasco.

El Athletic protagonizó su primera remontada del curso para reencontrarse con la victoria. Dio la vuelta el equipo de Ziganda a la ventaja inicial de los andaluces, que vieron puerta por medio de Youssef En-Nesyri a centro desde la derecha de Maxime Lestienne.

Primero Markel Susaeta puso el 1-1 a centro de Oscar de Marcos y, ya casi llegando al descanso, Mikel San José el 2-1 con una volea tras un córner botado por Beñat Etxebarria.

El Málaga no supo conservar su ventaja en la primera mitad y, además, desaprovechó un penalti en la segunda que pudo ser el 2-2. En-Nesyri disparó con potencia, pero Kepa, el héroe local tras el descanso, repelió su disparo. El marroquí cerró su mala segunda parte con una expulsión tras un roce con Kepa que significó su segunda tarjeta amarilla.

Siete puntos distancian de la salvación al Málaga, que sufrió en San Mamés su cuarta derrota seguida.