Jordi Alba
Jordi Alba (d), del FC Barcelona intenta avanzar ante la oposición de Gerard (i), del RCDE. EFE

El derbi entre el Espanyol y el Barça acabó el sábado con empate a cero pero aún colea fuera del terreno de juego, con ambos clubes a la gresca.

El presidente del RCD Espanyol, Joan Collet, calificó este domingo de "vergüenza" el hecho de que "la maquinaria nacionalbarcelonista" hable de violencia por parte de los jugadores del equipo perico para explicar el empate del sábado en el derbi catalán (0-0), y ha asegurado que es "mentira" que la afición haya proferido gritos racistas a Neymar.

Fue un partido normal, de tarjetas amarillas

"No he oído a los jugadores del Barcelona ni a su entrenador que hayan dicho nada de este tema, pero me parece una vergüenza por parte de los de siempre, los de la maquinaria nacionalbarcelonista, sacar el tema de la violencia en el juego. Es una vergüenza y se les tiene que decir a la cara que es mentira", declaró tras participar en el tradicional acto solidario de la Federación de Peñas y la Agrupación de Veteranos en el que se recogen juguetes para niños sin recursos.

El mandatario ahondó en la que considera una acusación sin fundamento del entorno culé. "Si miramos las noticias de los empates que hemos tenido con el Barcelona en el 2010 o en el 2012, verás que siempre hablan de violencia para justificar que no han ganado", indicó.

"Fue un partido normal, de tarjetas amarillas. El árbitro hizo un buen arbitraje y no vi jugadas en las que puedan decir eso, pero a lo mejor eso sirve para condicionar al árbitro en el partido de Copa. Seguro que alguno se sentiría muy cómodo si en el minuto 20 nos han expulsado a dos jugadores y  tenemos tres o cuatro tarjetas amarillas", prosiguió.