España fútbol femenino
Jorge Vilda da indicaciones durante un entrenamiento de la selección española de fútbol femenino. EFE

Fran, Ángel, Joseba, Jesús, Andrés, Víctor Miguel, Joan, Miguel, Antonio, Gonzalo, Francisco José, Carlos, Juan Carlos y Alberto. Todos son nombres de hombres, pese a que hoy hablamos de deporte femenino. Y es que todos los puestos de entrenador de los equipos de la Liga Iberdrola de fútbol los ocupan miembros del género masculino con una excepción: el banquillo del Betis, con María Pry al frente.

No es un caso aislado el del balompié, no se vayan a creer. En los deportes femeninos de equipo en España, las que juegan son ellas, pero los que mandan son ellos. En la Liga Día de baloncesto, de los 14 equipos que la forman, solo dos tienen a mujeres al frente del banquillo: Aranzazu Muguruza (IDK Gipuzkoa) y Madelen Urieta (Lacturale Art Araski).

"Si te vas a los cursos de entrenadores, la gran mayoría son hombres", cuenta a 20minutos Madelen, entrenadora del Lacturale Art Araski, que cree que ello se puede deber a "la falta de oportunidades que en general tienen las mujeres" a la hora de encontrar un puesto.

Un dato llama la atención en el baloncesto femenino: todos los equipos presididos por hombres, tienen como entrenador a un hombre, y los dos en los que decide una mujer, tienen a una mujer en el banquillo. "Puede que sea casualidad, pero... sí, me parece demasiada casualidad", denuncia Urieta, que considera que sí puede haber situaciones de machismo en el baloncesto femenino.

Eso sí, Madelen sí considera que se está avanzado, y que casos como el de Anna Montaña, recientemente nombrada técnico ayudante del Fuenlabrada masculino, deben empezar "a considerarse normales".

Menos crítica con la situación es Aranzuzu Muguruza, entrenadora del IDK Gipuzkoa, que cree que "en el País Vasco en general no hay machismo. Yo cuando llegué la oportunidad de entrenar me la dio un hombre, pese a que ahora es una mujer la presidenta" cuenta sobre su llegada al equipo vasco.

"No es fácil compaginar entrenar a un equipo de baloncesto femenino con el resto de labores diarias", explica Muguruza, que opina que ejemplos como el de Montañana o Anabel Medina (capitana de los equipos de tenis de Davis y Federación) son ejemplos de que las cosas están cambiando.

María Pry refuerza la idea de que, de momento, el cambio no depende de ellas, sino de los que mandan, en su gran mayoría hombres. "Nosotras somos entrenadoras, tenemos nuestra formación, nuestra titulación, y son nuestros cargos superiores, bien directores deportivos, responsables de las secciones  de deporte femenino o presidentes los que tienen que tomar esa decisión. Sí es llamativo que en deporte femenino haya tan pocas entrenadoras. Son decisiones en las que no podemos interferir, porque no dependen de nosotras. Solo intentamos formarnos lo mejor posible e intentar aprovechar la oportunidad".

Sobre si cree que hay machismo en el deporte femenino, Pry da su opinión. "No sé si sería machismo o no, pero nosotras nos sentimos con mucha desventaja con respecto a los hombres. Por ejemplo en fútbol femenino hay responsables, coordinadoras y directoras deportivas que son mujeres y también las hay que quieren entrenar. No sé bien a qué se debe, quizás sea que hay un poco de miedo a dar ese paso porque se piensen que las mujeres  no estamos igual de capacitadas o preparadas, cosa con lo que no estoy nada conforme".

Para la entrenadora del Betis, con la elección de Anna Montañana como ayudante en el Fuenlabrada "se ha dado un paso de gigante". Cree que "va a abrir las puertas a muchísimas mujeres, la primera a ella, que está perfectamente capacitada, me alegro que le hayan dado esa oportunidad. Esperemos que sea el primer paso". 

María, eso sí, también cree que lo que se necesita es tiempo. "Creo que en unos años esto puede cambiar, hay mujeres muy capacitadas. A lo mejor estamos intentando correr muy rápido. Hoy nos limita que hay muchas mujeres que aún están compitiendo".

La decisión de no apostar por una mujer no es exclusiva de los clubes, también de las federaciones: las seis selecciones olímpicas siempre han sido dirigidas por hombres. Las exitosas Guerreras lograron sus mayores éxitos recientes con Jorge Dueñas y ahora es Carlos Viver el que dirige al equipo español femenino de balonmano; en baloncesto, María Planas fue seleccionadora en una época ya lejana (1979-1984) y ahora el entrenador que ha llevado a grandes éxitos recientemente es Lucas Mondelo.

En fútbol, tres técnicos, todos hombres. El histórico Ignacio Quereda dirigió a España durante 27 años (1988-2015) y acabó con problemas con varias históricas jugadoras como Vero Boquete. Ahora, es Jorge Vilda, que llevó a España a cuartos de la pasada Eurocopa, todo un éxito, y lidera la búsqueda del billete para el Mundial.

En rugby, tanto la selección XV como la 7 están comandadas por un hombre (José Antonio Barrio y Pedro de Matías, respectivamente), lo mismo que pasa con la de voleibol (Pascual Saurín), la de waterpolo (Miki Oca) y la de hockey hierba (Adrian Lock) en sus modalidades femeninas. 

Lo que queda claro es que queda mucho, mucho por avanzar en materia de igualdad en el deporte, sea el masculino o el femenino.