Gareth Bale voló por la banda en el minuto 84, con un pequeño desvío fuera del campo tras ponerse Bartra por el camino, para llevar la pelota al interior de las redes de Pinto y dar al Real Madrid su decimonovena Copa del Rey. Gol histórico y ante el máximo rival, algo que sabe mejor para los blancos. Fue la jugada del partido, la que más se verá en los resúmenes, el momento clave de un encuentro que dejó más lecturas para analizar las razones del triunfo merengue y los motivos de la debacle azulgrana.

Real Madrid

  • Bale - Fue el jugador del partido, y no sólo por su gol. Antes del gran momento ya tuvo ocasiones de sobra para batir a Pinto y dar la estocada definitiva al Barça tras el primer gol de Di María. Peca a veces de individualismo, también se vio en Mestalla, pero está claro que es un jugador diferente, de esos que ganan partidos. Este miércoles asumió galones sin Cristiano en el campo y comandó el ataque madridista. "Se le fichó para esto", se ha comentado estos días en el entorno del club blanco. Desde luego, ya se puede decir que ha dado un título al Madrid y que ha empezado a justificar su fichaje multimillonario.

  • Centro del campo - A diferencia de otros partidos de entidad (Borussia Dortmund en Champions o contra el propio Barça el Liga), el centro del campo del Madrid funcionó bien en Mestalla. Di María e Isco lo bordaron combinando con equilibrio sus labores ofensivas y defensivas. Dieron buen apoyo a Modric y Xabi Alonso, que recuperaron también la buena versión que mostraron a principio del año. Ancelotti dio más importancia en la final, respecto al partido de Liga del Bernabéu, a poblar el centro del campo para contrarrestar las genialidades de Xavi o Iniesta.

  • Contraataque - El Real Madrid tuvo mucho más claro que el Barça su plan de partido. Poca posesión, intensidad en defensa y lanzarse al contragolpe con rapidez. Así llegaron los goles de Di María y Bale, y pudieron llegar más. Clave en ese sentido la velocidad de ambos y también la picardía en el pase mostrada por Isco y Benzema.

  • Defensa y Casillas - Los blancos se aplicaron como nunca en defensa para dar pocos espacios a Messi, Neymar y compañía. Buen nivel de los centrales, Ramos y Pepe, y correctos Carvajal y Coentrao. La línea de cuatro notó mucho la ayuda de los de arriba para mantener la portería de Casillas segura. Pepe falló en el gol del Barça al tapar mal a Bartra en el cabezado que supuso el empate, y Ramos tuvo un rifirrafe absurdo con Alves —con una pequeña patada al brasileño— que le podría haber costado caro. Casillas no tuvo mucha participación en el partido, sobre todo por el desacierto culé. Y en la gran ocasión azulgrana, ya en el descuento para forzar la prórroga, un tiro de Neymar se estrelló en el palo, demostrando que Iker, si no para un balón imposible, tiene un ángel especial.

Barça

  • Messi - Apenas se supo del astro argentino en Mestalla. Casi hizo menos que su 'rival' Cristiano Ronaldo, que, lesionado, veía el partido desde la grada. Solo un tiro que no vio puerta en la primera parte fue su aportación en ataque. El juego de Messi empieza a ser preocupante a la vista de los tres últimos partidos (Atlético en Champions, Granada en Liga y la final de Copa), en los que el Barça se ha jugado la temporada y no ha sabido nada de su máxima estrella. Xavi dijo al final del partido que el argentino afirma sentirse bien, pero no lo demuestra. Más participativo estuvo el otro gran crack, Neymar. Al menos lo intentó y pudo cambiar el signo de la final con ese remate que acabó en el palo. Pero la suerte no estuvo del lado culé.

  • Defensa - El Barça está tocado en esta línea del campo y lo ha vuelto a demostrar en la final de Copa. Sin Piqué, lesionado, ni Puyol, fuera de combate desde hace tiempo, los azulgranas hacen aguas en el centro de la defensa. Mascherano da la talla, pero a veces se le ve lento; y a Bartra, uno de los mejores del Barça en Mestalla, gol incluido, se le notó la lesión que venía arrastrando en los últimos días en el mano a mano con Bale que terminó en gol del galés. En los laterales, Jordi Alba estuvo muy destacado en la primera parte, pero tuvo la mala fortuna de lesionarse y despedirse del partido en el descanso. Dani Alves ya está desde hace tiempo muy lejos de su mejor versión: poca aportación en ataque y muy despistado atrás. Empieza a ser, incluso, prescindible en el Barça.

  • Pinto - Suplir a Valdés es muy difícil. La grave lesión del canterano azulgrana, uno de los mejores porteros del mundo, ha hecho que Pinto haya tenido protagonismo en el tramo final de temporada, en el tramo clave. Pinto es buen portero, pero no tiene la costumbre de salvar partidos como sí hace Valdés o como hace Casillas. En el gol de Di María pudo hacer más en un remate, en parte, algo flojo como para llegar finalmente a la red. En el de Bale, cierto que la habilidad del galés hizo mucho, pero es buen detalle que el balón entrara entre las piernas del gaditano. Goles así siempre hacen daño a los porteros.

  • Tata Martino - Muy señalado en esta semana nefasta del Barça, el técnico argentino puede que ya esté en su cuenta atrás como jefe del banquillo azulgrana. Lento en los cambios, no supo dar un revulsivo a su equipo cuando peor lo estaba pasando. Contó con Cesc como falso nueve, cuando Fábregas también está lejos de su mejor versión; y vuelve loco a Neymar situándole en la banda derecha. Mientras, Pedro y Alexis suelen calentar banquillo, cuando podrían tener más protagonismo en el ataque del equipo.