La Vuelta a España 2006, más abierta que nunca

Claves:
  • El sábado arranca en Málaga la 61ª edición de la Vuelta a España.
  • La carrera trata de recuperar la tranquilidad en un año convulso para el ciclismo.
  • La ronda española ofrece mucha montaña y muy pocos kilíometros contrarreloj.
  • No hay un favorito claro.
Oscar Pereiro y Alejandro Valverde con el preseidente de la Comunidad de Baleares, Jaume Matas, en una imagen de archivo. (Montserrat T Diez/EFE)
Oscar Pereiro y Alejandro Valverde con el preseidente de la Comunidad de Baleares, Jaume Matas, en una imagen de archivo. (Montserrat T Diez/EFE)
Agencias
La 61ª edición de la Vuelta a España, que comienza
el sábado en Málaga y terminará el 17 de septiembre en Madrid, se ha convertido en una edición un
tanto especial debido a asuntos de
dopaje que empañan lo meramente deportivo.

Los organizadores quieren que sea la Vuelta de la "paz", en la que se hable de lo meramente deportivo y no de lo que ocurre en los laboratorios.

Y si de deporte hablamos hay que decir que en esta Vuelta las etapas de montaña copan el protagonismo y se y se perfilan como decisivas para configurar la clasificación general ante la escasez de kilómetros de contrarreloj individual, tan sólo 68.

Este año la organización ha prescindido de los Pirineos y de puertos míticos como El Angliru o Los Lagos de Covadonga, para ceder el protagonismo a los puertos andaluces, que, presentes en la última semana, apuntan a convertirse en los jueces de la carrera.

En total, seis jornadas de montaña con cinco finales en alto, ubicadas entre las primeras nueve etapas y las últimas seis, componen el plato fuerte de la Vuelta.

Cinco candidatos al triunfo

La gran presencia de la montaña no asusta a los favoritos. Este año la Vuelta puede presumir de tener como cabeza de cartel a muchos de los corredores que animaron el Tour, un repóker de corredores que a buen seguro van a a dar lustre a la carrera y se van a disputar el triunfo final: Dennis Menchov, Alexandre Vinokourov, Oscar Pereiro, Carlos Sastre y Alejandro Valverde.

Menchov recibirá mañana en el acto de presentación de los equipos el maillot oro y el trofeo que le acreditan como ganador de la pasada edición, tras el fiasco de Roberto Heras, cazado en la telaraña del dopaje.

La exigencia del Tour mermó las facultades de Menchov, que acabó sexto, y su ambición también quedó trastocada, por lo que el mismo líder del Rabobank duda de las prestaciones que puede ofrecer en la Vuelta.

Prefiere cargar la responsabilidad en sus principales rivales: los Vinokurov, Valverde y Sastre principalmente. El kazako acude a la Vuelta después de mil quebraderos de cabeza en su equipo, el Astana, protagonista principal en el mayor escándalo de dopaje jamás conocido en España.

Pero "Vino", excluido del Tour, estará dispuesto a jugarse la vida por limpiar su imagen y su palmarés, aunque en el primer aspecto tiene la tranquilidad de no haberse visto implicado en trama alguna relacionada con el dopaje.

Oscar Pereiro no deja de ser el virtual vencedor del Tour y los focos le apuntan, pero desde el final de la carrera francesa su popularidad se ha disparado y reconoce no haber preparado a conciencia la Vuelta.

El gallego admite sentirse dispuesto a trabajar para el líder natural del Illes Balears, Alejandro Valverde.

El ciclista murciano, que dejó el Tour en la 13a etapa tras fracturarse la clavícula, es la principal baza española. Solvente en las clásicas de este año, con triunfos en la Flecha Valona y Lieja-Bastoña-Lieja, debe pasar la reválida en una grande, y este año, con tiempo de preparación y un buen equipo a su servicio debe presentar una muy seria candidatura.

Carlos Sastre asumirá los galones del CSC. Cuarto en el Tour (tercero cuando sea descalificado Landis), el madrileño se atreve con la tercera grande de la temporada. Su regularidad le garantiza una posición en el top ten, pero aporta la incógnita de las fuerzas físicas y mentales que le queden para asaltar lo más alto del podio.

Las posibles revelaciones

Como siempre surgen revelaciones, muchos han apuntado los nombres de Samuel Sánchez (Euskaltel), que llevará el peso del equipo vasco incluso por delante de Iban Mayo y Haimar Zubeldia, que lucharán por las etapas de montaña. Gómez Marchante (Saunier) tratará de entrar en el pabellón de los ilustres de la carrera.

Los mejores "sprinters"

En una Vuelta que se juega más que una final en materia de credibilidad, los esprinters aportarán el espectáculo en las llamadas etapas de transición. Ahí, a toda velocidad, se van a ver las caras los mejores del pelotón, es decir, el australiano McEwen, el italiano Petacchi, que vuelve después de su retirada en el Giro, el noruego Hushovd y el incombustible alemán Erik Zabel.

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