Iker Casillas cuelga los guantes... de momento. Lo que era un rumor más que sonoro en Portugal desde que le diera un infarto se ha hecho oficial por parte del Oporto, en un comunicado en el que señala que el portero se pasa al equipo directivo del club "mientras se recupera de su problema de salud".

"Voy a hacer algo diferente a lo que habitualmente hacía, que era estar en el terreno de juego. Seré un enlace entre el equipo y el club. El 'míster' habó conmigo cuando ocurrió mi problema y me dijo que quería que me quedara con ellos, cerca de los jugadores, especialmente los más jóvenes, porque habría muchos cambios. Trataré de hacer lo mejor para ayudar a mis compañeros", ha señalado el portero en el comunicado del club.

Casillas, que ya formaba parte de la pretemporada del Oporto, se dedicará a ayudar a la adaptación a los nuevos futbolistas, toda vez que su retirada definitiva del fútbol no se ha hecho efectiva. Los médicos ya advirtieron de que el problema de corazón le iba a llevar irremediablemente a dejar el deporte profesional.

El Oporto ya dejó caer al final de la pasada temporada que estaban trabajando en la búsqueda de un sustituto para la portería, ya que Casillas no se iba a poder incorporar inmediatamente y, de hecho, hay serias dudas de que pueda volver a hacerlo.