Un paso más rápido y ligero te convierte en un corredor más eficiente (y, por tanto, más rápido). Además, un aumento de cadencia disminuye el riesgo de lesión, pues el pie pasa menos tiempo sobre el asfalto.
 
-¿Cómo aumentar la cadencia? Mientras vas corriendo a tu ritmo normal, cuenta las veces que tu pie izquierdo (o derecho) golpea el suelo en 30 segundos. Luego, una vez a la semana, haz este ejercicio: corre 30 segundos tratando de incrementar cada vez en dos zancadas tu cadencia. Hazlo en 8 ocasiones (el objetivo es que en el último ejercicio tu cadencia aumente en 16 pasos sobre la que llevas habitualmente). 
 
-Antes de empezar, corre de forma suave 15 minutos, y, entre cada uno de los 8 ejercicios, corre un minuto muy suave para descansar y recuperar la concentración para correr contando los pasos.