Se dirigió a la Clínica Cemtro. Y Bodipo fue operado con éxito, por el doctor Guillén, de la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, ocasionada en el partido amistoso contra el Laracha. La lesión del jugador, que estará de seis a ocho meses de baja, deja al equipo sólo con dos delanteros disponibles, Riki y Arizmendi.

Aparte de esta desgracia futbolística, a los coruñeses se les acumulan los problemas extradeportivos. Primero, Tristán se mostró muy «triste» por la decisión del Depor de intentar aplazar su debut con el Mallorca hasta enero. Y segundo, el partido ultraortodoxo israelí Shas exigió la expulsión de Aouate de su selección por afirmar que jugará el día del Yom Kipur con el Depor. Además de todos estos líos, el Depor tuvo que entrenar ayer en las instalaciones del INEF de Bastiagueiro, en el municipio coruñés de Oleiros, por culpa del ciclón Gordon, para preparar su visita del domingo al feudo del Levante.