Kobe Bryant y O'Neal
Kobe Bryant y Shaquille O'Neal charlar durante e lpartido que enfrentó a Lakers contra Cavaliers. REUTERS

No olvidarán con facilidad las Navidades del 2009 Los Angeles Lakers después de ver como el alero LeBron James y los Cavaliers de Cleveland les daban una lección de baloncesto y una paliza de 87-102 en el partido de la NBA disputado en el Staples Center.

Los Cavaliers con la combinación perfecta del base Mo Williams y James que aportaron 28 y 26 puntos, respectivamente, dominaron de principio a fin el partido para conseguir su tercer triunfo consecutivos.
James, que también logró nueve asistencias, cuatro rebotes y dos recuperaciones de balón, aunque perdió siete balones, dijo que la clave del triunfo había estado en la defensa.

"Jugamos una gran defensa desde el inicio, además que el ataque también respondió y cada uno de los jugadores que estuvimos en el campo hicimos el trabajo", declaró James. "Ha sido un buen mensaje el que hemos dejado con el triunfo".Mientras que los Lakers, con su juego volvieron a enfurecer a los aficionados, que los abuchearon y muestra de su descontento fue el lanzamiento a la pista de decenas de vasos de plástico.

Los Cavaliers les mostraron a los Lakers que son un rival y aspirante serio a luchar por el título de liga

El pívot Shaquille O'Neal, que volvió al Staples Center, también disfrutó de la victoria y de su aportación con 11 tantos y siete rebotes para dominar a los hombres altos de los Lakers, que no pudieron contener sus nervios y mal juego para responder a la frustración con faltas técnicas.

Los Cavaliers les mostraron a los Lakers que son un rival y aspirante serio a luchar por el título de liga con jugadores como los reservas Jamario Moon y el alero brasileño Anderson Varejao que también aportaron 13 y nueve tantos, respectivamente.

Varejao jugó 33 minutos para anotar 4 de 5 tiros de campo y 1-2 de personal, capturó nueve rebotes, líder del equipo y puso un tapón. La presencia del veterano pívot lituano Zydrunas Ilgauskas que jugó 30 minutos para aportar nueve rebotes con dos asistencias, también fue decisiva para el triunfo del equipo de Cleveland.

Kobe no fue suficiente

Los Cavaliers como equipo lograron un 54,3% de acierto en los tiros de campo, el 38,9 (7-18) de triples y el 63,3 (19-30) de personales, comparados al 36,5; 27,8 (5-18) y 74,1 (20-27), respectivamente, de los Lakers.

Esta vez la estrella de los Lakers, Kobe Bryant, que estrenaba nuevas zapatillas y el ala-pívot español Pau Gasol, extensión de contrato por tres temporadas más, no pudieron hacer nada ante un rival que jugó siempre mejor en ataque y en defensa para además poner el espectáculo con James.

Bryant quiso ser una vez más el héroe de los campeones de liga, pero los 35 puntos, nueve rebotes, ocho asistencias y dos recuperaciones de balón que aportó no le sirvieron para ser también "salvador", porque el resto del equipo no estuvo por la labor de acompañarle en el esfuerzo individual que realizó.

El alero Ron Artest, que fue eliminado por faltas personales, aportó 13 puntos, mientras que Gasol llego a los 11 con seis rebotes para ser junto a Bryant los tres jugadores de los Lakers con dobles dígitos. Gasol, esta vez no pudo ser el lugarteniente perfecto para Bryant, al anotar sólo 4 de 11 tiros de campo y 3 de 4 desde la línea de personal, para dar una asistencia en 39 minutos que estuvo en la pista.