Cinco pasos para comenzar a entrenar para ser corredor de montaña: "Lo primero, aprende a caminar"

Eiger by UTMB.
Las carreras de montaña ofrecen paisajes y escenarios únicos.
UTMB
Eiger by UTMB.

Si estás pensando en empezar a correr por montaña, o si ya has comenzado pero sientes que las cosas no están yendo como esperabas, a continuación comparto contigo 5 consejos prácticos que te servirán de ayuda.

1. Comienza despacio y no te fijes en los ritmos. Sí, parece un consejo obvio, pero es algo que se olvida con frecuencia cuando se empieza a correr por montaña, sobre todo en personas que previamente ya corren por asfalto. Y es que correr con desniveles es diferente a correr en llano: el terreno técnico y las pendientes hacen que el avance sea más lento aunque el esfuerzo percibido sea mayor. En tus inicios en montaña, intenta que la intensidad que lleves te permita hablar con cierta comodidad, sin importar los ritmos. Para ello, combina caminar con correr (esto te lo cuento en el punto dos). Recuerda, no hay prisa, esta es una aventura a largo plazo y no una carrera para mañana.

2. Aprende a caminar. ¿Caminar? ¿Pero no estamos hablando de correr? Sí, pero una parte crucial de correr en montaña, es saber cuándo es el momento de caminar. Piensa que incluso los corredores más experimentados, cuando la pendiente supera el 15%, se echan a caminar ya que en esa situación es más económico que correr. Haz caso de tus sensaciones y si ves que corriendo cuesta arriba se intensifica mucho la percepción de esfuerzo, camina. Con el tiempo y la práctica serás capaz de correr por pendientes más exigentes. O al menos, capaz de caminar más rápido.

3. Exponte gradualmente a las exigencias de este deporte. Empieza por zonas poco técnicas, una buena opción es transitar pistas de tierra o senderos limpios. Más adelante podrás adentrarte en zonas más pedregosas o con raíces cruzadas en el camino. Empieza también afrontando rutas con pendientes poco exigentes, que sientas que no te cuesta demasiado avanzar por ellas. Y por último, apuesta por rutas cortas y con poco desnivel. Es mejor acabar y quedarte con ganas de más, que a mitad de ruta te vengan pensamientos estilo a “¿qué hago yo aquí con lo bien que estaba en el sofá?”

4. Fortalece tus músculos. Correr en montaña implica más que solo tus piernas. También necesitas un core fuerte para mantener el equilibrio en terrenos irregulares y absorber impactos en las bajadas. También unos brazos, torso y espalda fuertes pueden ayudarte en las subidas empinadas, sobre todo si usas bastones y si llevas una mochila con material y comida. Por esto es importante que incluyas dos o tres sesiones de fortalecimiento a la semana dentro de tus rutinas de entrenamiento. Por salud y por rendimiento.

5. Ante todo, seguridad. No hay que temer a la montaña, pero sí que hay que tenerla respeto. Siempre. Prepara la ruta con antelación y si puedes ve acompañado o con el track cargado en el reloj. Avisa a alguien de confianza de tu salida a la montaña y dile el horario previsto de llegada. Lleva el móvil con batería suficiente e intenta no alejarte mucho de los pueblos o carreteras cercanas, ten siempre controlados los puntos de “fuga” para volver a la civilización. Por último, en la mochila, lleva siempre algo más de ropa, algo más de agua y algo más de comida de lo que tuvieras previsto llevar, nunca se sabe cuando lo puedes necesitar.

Y ahora mucho ánimo que toca ponerlo en práctica. Ya me contarás qué tal se ha dado. Mientras tanto, nos vemos por las cimas.

Manu Sansegundo.

Un apasionado de la montaña

  • En el año 2011, tras terminar la carrera de farmacia, me di cuenta de que ese no era mi camino. Por eso decidí cursar, entre otros, un máster de alto rendimiento en deportes de resistencia, uno de nutrición deportiva y otro de experto en trail running. Gracias a esto, en 2013, arranqué mi proyecto online de entrenamiento. Vida tenemos una y es importante mirarse dentro para saber lo que uno quiere. Como siempre digo: el reto eres tú.
Mostrar comentarios

Códigos Descuento