El Bayern de Múnich desnuda a un Barça con mucha entrega pero sin opciones

Barça vs. Bayern
Barça vs. Bayern
EFE

Este Barça no da para más, como ha demostrado un Bayern de Múnich muy superior a los azulgranas, a los que sometió durante prácticamente todo el partido. Los de Koeman no tuvieron oportunidad contra los germanos, que anularon su centro del campo y acapararon el balón. Los goles de Muller, gracias a un rebote en Eric, y el doblete de Lewandowski, sentenciaron a los azulgranas.

Los bávaros protagonizaron un arranque de partido intimidante en el Camp Nou, dominando el balón ante un Barça que esperaba a una contra, sabedor de sus posibilidades ante el campeón alemán. Los de Koeman, sin embargo, también tuvieron unos primeros minutos en los que tiraron de carácter para tener su protagonismo en el partido.

Las arrancadas de Memphis se mostraban como la única esperanza azulgrana para inquietar la meta de sus rivales, aprovechando los huecos que dejaba su defensa adelantada. No obstante, no eran suficientes para inquietar a un Bayern que iba entrando cada vez más en el partido.

Tuvo su primera ocasión clara el conjunto germano en el minuto 19 del partido, en una volea de Sané que desvió un jugador, pero que Ter Stegen detuvo con una mano (y cara, de rebote) salvadora para evitar el primero del partido. El primer susto del partido comenzó a meterle el miedo en el cuerpo a un Barça que fue metiéndose cada vez más atrás.

Los azulgranas achicaban agua en defensa, con buenas acciones defensivas de Piqué y Araujo, que se mostraron firmes en las labores de contención. El uruguayo tuvo en ataque la acción más favorable para los de Koeman, en una falta botada por Memphis, pero su remate se fue alto.

Tras un nuevo susto para la portería de los locales, terminó llegando el gol del Bayern de la peor forma posible. Muller recibió en el borde del área, se atrevió a disparar y el balón golpeó en Eric, que desvió la trayectoria e hizo imposible que Ter Stegen lo alcanzase para detenerlo.

Intentaba triangular el Barça para generar algún tipo de peligro, pero sin resultado alguno, mientras se desesperaba Memphis, que era el único, que daba la sensación de poder hacer algo diferencial. El resto del equipo, muy, muy plano, cansado y sin movimientos ni amagues para intentar generar dudas en los jugadores del Bayern.

Tras la reanudación, los de Koeman buscaban reaccionar, aunque todo se quedó en la intención y la primera gran ocasión de la segunda parte volvió a caer del lado visitante. Esta vez fue Sané el que se atrevió con una pared para plantarse en el punto de penalti y disparar a bocajarro, pero Ter Stegen sacó un pie providencial.

Poco más tuvo que insistir el Bayern para encontrar el segundo tanto. Concretamente, diez minutos, hasta que Lewandowski aprovechó el rechace en el palo de un disparo de Musiala para doblar la diferencia.

Koeman movía el banquillo en busca de algo de frescura, dándole entrada a los canteranos Gavi y Demir, en primera instancia, y más tarde a Mingueza y Coutinho, que volvía a jugar por primera vez desde el 29 de diciembre de 2020, contra el Eibar. Entre los sustituidos, Luuk De Jong y Sergi Roberto fueron pitados por los aficionados del Camp Nou.

Por si no fue suficiente castigo para los culés, Jordi Alba se marchó lesionado en la segunda mitad y será sometido a pruebas para conocer si hay algún daño que le haga ser baja para los próximos partidos.

Los cambios del Barça generaron un ligero cambio en la dinámica del equipo, favorecidos por la bajada de marchas del Bayern, y se mostraron atrevidos pese a la superioridad mostrada por su rival a lo largo del partido. A los de Koeman no les faltó carácter y se mostraron más ubicados en el campo con la defensa de cuatro.

No obstante, sus acometidas no fueron suficientes para estrenar su contador en el partido, pese a que si convencieron a los aficionados que reconocían los esfuerzos de los futbolistas.

En la recta final del partido, con una tanda de cambios del Bayern, los alemanes volvieron a apretar el acelerador y condenaron un error en defensa del Barça, para sentenciar. Otro rechace del palo le cae a Lewandowski que, tras deshacerse de Piqué, fusiló la portería azulgrana para firmar el tercero.

Duro pero merecido castigo para el Barça, que en ningún momento fue amenaza para un Bayern que, cuando quiso, sometió a su rival sin oposición alguna. Lo mejor de los azulgranas, la actitud y la entrega, que, sin la calidad necesaria, han quedado en nada.

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